Hacer arte para la paz es asumir una actitud de servicio”: César López en La Paz se cuenta

Hacer arte para la paz es asumir una actitud de servicio”: César López en La Paz se cuenta
El invitado del más reciente podcast de La paz se cuenta  es César López, un músico que ha decidido que su arte transite por espacios diferentes a los convencionales. Tanto sus canciones como los proyectos artísticos y sociales que él lidera buscan generar conciencia y mantener vivo el diálogo tendiente a la transformación social que necesita el país. Su apuesta musical, vinculada más al activismo que a los circuitos comerciales, es la forma que López ha identificado para difundir un mensaje de paz y reconciliación. A continuación, presentamos algunas de las reflexiones más importantes de su conversación con Ángela Pérez, subgerente cultural del Banco de la República, en el marco del podcast del proyecto La paz se toma la palabra

 

La escopetarra y la importancia de los símbolos

 

A principios de la década del 2000, César López conformó, junto a un grupo de artistas, el Batallón Artístico de Reacción Inmediata, con el ánimo de realizar intervenciones artísticas en escenarios afectados por la violencia. En 2003, durante su intervención en el Club El Nogal luego del atentado, un soldado rompió con su fusil la guitarra que López estaba utilizando durante su intervención: “Me llamó la atención que ambos estuviéramos cargando nuestro instrumento de trabajo con propósitos totalmente distintos”. De esa interacción le surgió la idea de convertir una AK 47 (el arma que más muertos ha causado en la historia) en una guitarra y así enviar un mensaje de paz y reconciliación bajo la consigna “Si el arma pudo cambiar, la gente también podrá hacerlo”.

Hoy la escopetarra es exhibida en las oficinas de la ONU y en importantes museos alrededor del mundo, pero también en las favelas de Brasil y en algunos de los escenarios más violentos alrededor del mundo: “La escopetarra ha sido una llave mágica que me ha permitido entrar en las zonas más pesadas de conflicto, en Colombia, en América Latina y Medio Oriente. Por ejemplo, en el Museo de Antioquia los visitantes dejan cartas, fotos y flores a la escopetarra”. Símbolos como este, de acuerdo con López, ayudan a construir herramientas mentales y, de compartirse entre varios, se convierten en herramientas sociales que interpelan la conciencia y generan reflexión: “Dicen cosas que las palabras a veces intentan decir, pero no logran transmitir en la emoción”.

Cortesía César López © Derechos Reservados
La función social de la música

A partir de la pregunta “¿Qué más puedo hacer yo desde la música por este entorno en el que vivo?”, César López emprendió un camino que lo ha moldeado como artista y como ser humano: “Al principio, cuando decidí alejarme de los circuitos comerciales, sentí que me hubiera salido de una autopista y me hubiera metido en una especie de camino destapado en un Renault 4; hoy la sensación es totalmente opuesta. Considero que quienes hacen música comercial solo hacen una pequeña porción del universo tan potente de la música, que se amplía por ejemplo con el trabajo de las salas de concierto, de la docencia, de la Luthería, del arte para la transformación social, y no solo con lo que nos ponen a oír en la radio”.

El arte como herramienta para la paz

Las múltiples estrategias y herramientas que ha inventado a lo largo de su carrera, tales como el Batallón Artístico de Reacción Inmediata, la estrategia 24-0 (24 horas, cero muertes violentas), o la misma escopetarra provienen de una misma motivación y es su actitud de servicio: “Una persona que está inspirada en el deseo de servirle a su gente encuentra los caminos, encuentra las herramientas y los mensajes para modificar su entorno”.  Para ello propone tres consejos:

  • Moverse por los territorios: hacer contacto real con las comunidades y establecer un compromiso con ellas. “Quien intenta entender el mundo desde su sofá jamás va a llegar al tema”.
  • Usar permanentemente la creatividad: “Buscar constantemente nuevas ideas y nuevas formas de narrar. Recoger voces y alimentarse de las experiencias de los demás”.
  • Reivindicar el arte desde un ejercicio personal: “El arte reconstruye una memoria y nos la pone en un ejercicio estético que penetra más en el alma”.

Nuestro invitado a La paz se cuenta invita a los artistas del país a ponerse al servicio de lo que él denomina las causas justas: “Las comunidades que más han sufrido el conflicto han desarrollado herramientas muy potentes de resistencia y de resiliencia desde las artes que no han tenido suficiente visibilidad y hay una comunidad artística, esta sí más pública, que no ha sido tan creativa o tan comprometida a la hora de trabajar el tema de la transformación de la violencia”. Y concluye: “Nuestra responsabilidad desde el arte es girar los micrófonos y las cámaras a esas personas, que escuchemos a esa Colombia que está allí aprendiendo mientras va sanando y tiene tanto para enseñarnos”.


Escucha La paz se cuenta

En este podcast, que hace parte del proyecto La paz se toma la palabra, distintas voces, ya sean artistas, escritores o líderes sociales de todo el país, se reúnen para hablar de paz. Un espacio en el que conversamos sobre cómo la literatura, la poesía y la cultura popular son herramientas para fortalecer las culturas de paz en Colombia. Escucha más episodios en Soundcloud >>

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