Dabkeh: Noche de paz, noche de amor | Editorial diciembre 2023

Dabkeh: Noche de paz, noche de amor

Editorial diciembre

 

Por: Alejandro Jiménez Schroeder


Culmina el año y con sentimientos encontrados me siento a escribir éstas, que serán las últimas palabras del 2023 para Lapislázuli. Con un remolino de sentimientos trato de despedir este diciembre con la alegría de un año vivido y muchas cosas aprendidas, pero de igual manera me embarga la nostalgia del tiempo que se ha ido, de las personas que se han despedido, pero, sobre todo, de la situación del mundo que no puede ser ajena a mi humanidad, que suena como banda sonora de estas épocas y me recuerda que para muchos es una época muy triste.

Mientras millones de personas en todo el mundo se preparan para celebrar la Navidad con alegría, el dolor de la guerra hiere los corazones de millones de palestinos, víctimas de la incursión militar de Israel en su territorio desde aquella fatídica madrugada del 7 de octubre de 2023. Este conflicto entre Israel y Palestina ha desencadenado sucesos tan devastadores que, hasta la fecha, ha cobrado la vida de más de 10.000 civiles inocentes. Al mismo tiempo, en diversas latitudes del mundo la “humanidad” se prepara para celebrar fin de año; sin embargo, estas alegrías no pueden menos que ser empañadas al conocer las crueles situaciones y vejámenes de una guerra sin sentido que ha retomado con mayor crueldad en la Franja de Gaza. Mientras en la televisión se muestran las noticias más crudas y miserables de la humanidad, en Occidente se levantan las copas en nombre de la libertad y se preparan para celebrar las fiestas decembrinas.

La Navidad es una festividad cristiana que conmemora el nacimiento de Jesucristo y es observada por millones de personas en todo el mundo, tanto cristianos como no cristianos. Fieles de diversas iglesias, como católicos, ortodoxos, anglicanos, algunas comunidades protestantes, celebran esta fecha como parte central de su fe religiosa. Sin embargo, la Navidad también ha sido adoptada como una festividad cultural y secular por muchas personas, independientemente de sus creencias. La Navidad no es más que recordar el amor por el prójimo y el respeto por la vida, el respeto por la diferencia, mientras muchos olvidan practicar la premisa fundamental de “amaos los unos a los otros” para quedar sumergidos en mares de comercio y consumismo, de intercambio de regalos, de decoraciones fastuosas y de extasiar el cuerpo con comidas abundantes, mientras predominan vacíos en el espíritu.

Los bombardeos del sionismo israelí sobre la Franja de Gaza han segado la vida de miles de personas, sin discriminar. Un verdadero genocidio sobre el pueblo palestino que nos obliga a gritar: ¡Basta Ya! ¡Basta de tanta crueldad sobre una población inerme!

En Lapislázuli Periódico nos consternan las noticias y desnudan nuestro dolor las imágenes que llegan de Palestina de niños, niñas y jóvenes bombardeados; mujeres, hombres, ancianos víctimas de la máxima estupidez de una guerra que refleja tanta crueldad.

Este genocidio también nos ha arrebatado la vida de personas muy valiosas para su comunidad, y nos hacen reflexionar sobre el verdadero valor que damos a la vida y lo que estamos dispuestos hacer para defenderla. Nos duele mucho saber que esta guerra también que nos ha arrebatado a poetas y poetisas, creadores de sueños. Con profunda tristeza nos despedimos de grandes escritores que dedicaron sus palabras y resistieron por la libertad y la defensa de los Derechos Humanos. Y aunque sabemos que sus obras y su legado permanecerán como inspiración de resistencia, el vacío que nos deja su ausencia no podrá ser ocultado por el ruido de las explosiones.

Este año, en los salones de Tulkarem no resonarán con versos, risas ni festejos. Los poemas de Fadwa Tuqan y Hiba Kamal gritan, retumban en silencio, clamando desesperadamente por encontrar oídos que los devuelvan a la vida, mientras sus versos lloran en silencio. Las voces de la lucha por la identidad que sostenía Heba Abu Nada —autora de la novela «El oxígeno no es para los muertos»— se abren paso a la historia ante su muerte luego de los miserables bombardeos que arrebataron sus vidas y enlutaron la poesía.

Como dijo Hiba Kamal Abu Nada: «Si morimos, sepan que estamos contentos y firmes, y transmitan en nuestro nombre al mundo que somos personas justas, de vida, del lado de la verdad…».  También la absurda guerra nos arrebató a los poetas Refaat Alareer, Al-Naffar y Nour al-Din Hajjaj, quienes perdieron la vida a principios de diciembre debido a los bombardeos israelíes sobre sus hogares. Antes de partir, Nour al-Din Hajjaj dejó un mensaje: «Puede que este sea mi último mensaje que llegue al mundo libre, volando con las palomas de la paz para decirles que amamos la vida, o al menos la vida que hemos logrado vivir; en Gaza, todos los caminos que tenemos ante nosotros están bloqueados, y en su lugar solo estamos a un tuit o a una noticia de última hora de la muerte».

Ante tanta maldad, dolor y muerte, Occidente prosigue con su Navidad. Sonríe y aguarda el Año Nuevo, muchos, guardando silencio y permitiendo que el dolor se propague, mientras en las grandes capitales de Europa se alzan las copas para celebrar el inicio del año. Entre tanto, Palestina llora sabiendo que por mucho tiempo no habrá danzas de celebración.

El Dabkeh es una danza folclórica tradicional del Medio Oriente, especialmente popular en países como Líbano, Siria, Jordania, Palestina e Iraq, aunque también se practica en otras regiones de la diáspora árabe. La palabra «Dabkeh» proviene del árabe «dabk», que significa «pisotear» o «aplastar con los pies», reflejando así el estilo distintivo de esta danza, que implica movimientos rítmicos de los pies y la participación de un grupo de bailarines formando una línea o círculo, entrelazando manos y hombros mientras realizan pasos coordinados. El Dabkeh suele ser una parte esencial de celebraciones festivas, bodas, fiestas y eventos culturales en la región, acompañado frecuentemente de música en vivo que incluye instrumentos tradicionales como el oud (laúd árabe), el derbake (tambor) y el nay (flauta). La danza cuenta con diversas variaciones y estilos según la región, pero en general, representa una expresión alegre y festiva de la identidad cultural árabe.

Desde Lapislázuli Periódico condenamos enérgicamente la actuación del Estado de Israel, la pasividad del mundo que contempla y legitima la guerra, y la hipocresía que rodea esta situación. Más de 10.000 voces han sido silenciadas por numerosos ataques canallas. Exigimos acciones inmediatas y prioritarias para detener la incursión inhumana y poner fin a todas las formas de violencia. Es crucial permitir la autodeterminación de Palestina en su territorio, la reconciliación de las diferencias culturales y políticas que han persistido en la región entre las naciones de Palestina e Israel desde hace setenta años; y aún más atrás, entre los pueblos palestinos e israelitas hace más de dos mil años.

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