Allí Estaba Por: Alberto Fernández Entré a la ciudad por la puerta norte. Sabía que nadie me vería. Allí estaba el mar. Un suave viento movía las arboladuras de los barcos anclados, solitarios, que danzaban sobre el agua con la misma elegancia tal como si estuvieran en un enorme salón. […]

La dignidad es para el ser humano un valor inherente, referido al ser ” racional, libre y con el poder de crear, no sólo de hacer de su vida un modelo, sino para mejorarla, en cuanto a la toma de sus propias decisiones, haciendo uso de tu amada libertad”.