
La escritora nicaragüense Gioconda Belli fue reconocida por unanimidad con el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2026, uno de los principales galardones literarios del ámbito iberoamericano. El anuncio se realizó el 31 de agosto en Guadalajara, México, y distingue el conjunto de una obra en la que literatura, cuerpo, deseo, memoria y experiencia política han mantenido un diálogo constante durante más de cinco décadas. Belli recibirá el premio el próximo 28 de noviembre, durante la inauguración de la cuadragésima edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
El jurado destacó la “renovación del lenguaje literario” desarrollada por la autora y la situó entre las voces más poderosas de la literatura latinoamericana contemporánea. También subrayó la capacidad de su poesía para vincular la experiencia sensorial con la conciencia política y para hacer converger lo íntimo con lo colectivo. El fallo fue adoptado por unanimidad.
La decisión adquiere además una dimensión histórica: Belli es la primera mujer centroamericana que recibe el Premio FIL de Literatura. Hasta ahora, el único autor de la región que había obtenido el reconocimiento era el guatemalteco Augusto Monterroso, ganador en 1996, cuando el galardón llevaba el nombre de Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo. Se convierte, por tanto, también en la primera persona nicaragüense distinguida con el premio.
Nacida en Managua en 1948, Belli ha desarrollado una trayectoria que atraviesa poesía, novela, ensayo y memoria. Entre los títulos destacados por la propia FIL figuran Línea de fuego, La mujer habitada, Sofía de los presagios y El país de las mujeres. Sus libros han sido traducidos a más de veinte idiomas y su obra aborda de manera recurrente la feminidad, el amor, la libertad, la política y la justicia social. Antes de este reconocimiento obtuvo, entre otros, el Premio Casa de las Américas en 1978, el Hermann Kesten del PEN Alemán en 2018 y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2023.
Su escritura tampoco puede separarse completamente de la historia política de Nicaragua. Belli participó en la revolución nicaragüense y posteriormente rompió con el sandinismo, una experiencia que, según la presentación biográfica de la FIL, dejó una marca reconocible en su producción literaria. A ese itinerario se sumó décadas después la pérdida de su nacionalidad nicaragüense. En octubre de 2025, Chile le concedió oficialmente la nacionalidad por especial gracia, mediante la Ley 21.765.
La edición 2026 del Premio FIL refleja, además, la amplitud internacional de la convocatoria. Fueron presentadas 75 candidaturas que, una vez descontadas las postulaciones coincidentes, correspondieron a 54 escritores. Las propuestas procedieron de 17 países y estuvieron representadas siete lenguas: español, italiano, portugués, rumano, catalán, francés y gallego. El jurado estuvo integrado por Alain Mabanckou, Carmen Alemany Bay, Carmen Mușat, Francisco Noa, Graciela Goldchluk, Sabina Longhitano y Xavi Ayén.
Durante el anuncio participaron representantes de la Universidad de Guadalajara, de la Asociación Civil Premio FIL, de la Secretaría de Cultura de Jalisco y de la propia Feria. La rectora general de la Universidad de Guadalajara, Karla Planter Pérez, vinculó el galardón con la defensa del pensamiento crítico, el conocimiento, la cultura y la creación artística entendidos como bienes públicos.
Dotado con 150.000 dólares, el Premio FIL reconoce desde 1991 el conjunto de una obra literaria. Su nómina reúne a autores como Nicanor Parra, Ida Vitale, Claudio Magris, Diamela Eltit, Mircea Cărtărescu, Coral Bracho, Mia Couto y Amin Maalouf. Belli recibirá la distinción el 28 de noviembre, cuando se inaugure una FIL Guadalajara que celebrará su edición número 40 hasta el 6 de diciembre y tendrá a Italia como País Invitado de Honor.
La elección de Gioconda Belli amplía esa genealogía y coloca en primer plano una literatura centroamericana capaz de trascender sus fronteras sin desprenderse de sus conflictos históricos. En su caso, reconocer la escritura supone también reconocer una obra en la que la autonomía de las mujeres, la memoria política y la libertad han dejado de ser asuntos separados para convertirse en una misma materia literaria.




