
La escritora nicaragüense Gioconda Belli fue anunciada el 31 de agosto como ganadora del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2026, uno de los reconocimientos centrales de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. El fallo, adoptado por unanimidad, destacó la renovación de su lenguaje literario y la manera en que su obra enlaza experiencia íntima, cuerpo, deseo, historia y conciencia política. El galardón, dotado con 150.000 dólares, será entregado el 28 de noviembre durante la inauguración de la cuadragésima edición de la FIL Guadalajara.
Gioconda Belli lleva más de cinco décadas construyendo una obra en la que el cuerpo, el deseo, la libertad, la revolución y la experiencia femenina forman parte de una misma conversación literaria. Esa trayectoria fue la que llevó al jurado del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2026 a elegirla por unanimidad como ganadora de uno de los reconocimientos más importantes concedidos a una obra literaria escrita en lenguas romances.

La poeta y novelista nicaragüense recibirá el galardón, dotado con 150.000 dólares, el 28 de noviembre durante la inauguración de la cuadragésima edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Su elección tiene además un carácter histórico: Belli es la primera mujer centroamericana en recibir el Premio FIL de Literatura.
Pero ¿quién es Gioconda Belli y qué encontró el jurado en su escritura?
Nacida en Managua en 1948, Belli comenzó a publicar poesía durante la década de 1970. Desde sus primeros libros, su escritura se distanció de una tradición que con frecuencia relegaba la experiencia femenina al ámbito privado. El cuerpo, la sensualidad y la autonomía de las mujeres aparecieron en sus poemas no como asuntos secundarios, sino como territorios políticos y literarios. Esa relación entre intimidad e historia se convirtió con el tiempo en una de las marcas más reconocibles de su obra.
El jurado del Premio FIL destacó precisamente esa capacidad. En el acta oficial señaló la manera en que su escritura articula “lo íntimo y lo colectivo, el erotismo y la historia”. La decisión fue unánime y estuvo a cargo de un comité internacional integrado por Carmen Alemany Bay, Alain Mabanckou, Carmen Mușat, Francisco Noa, Graciela Goldchluk, Sabina Longhitano y Xavi Ayén.
La edición 2026 recibió 75 candidaturas y evaluó finalmente a 54 escritores de 17 países, con obras escritas en español, italiano, portugués, rumano, catalán, francés y gallego.
Entre los libros que ayudaron a consolidar la trayectoria de Belli se encuentra La mujer habitada, publicada en 1988 y convertida en una de sus novelas más conocidas internacionalmente. En ella, la experiencia personal de una mujer se cruza con la resistencia política y la memoria histórica, una fórmula que aparece reiteradamente, con distintas variaciones, a lo largo de su producción. Su bibliografía incluye también obras como Línea de fuego, Sofía de los presagios y El país de las mujeres. De acuerdo con la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, sus libros han sido traducidos a más de veinte idiomas.
La dimensión política de su escritura no puede separarse completamente de su biografía. Belli participó durante su juventud en la lucha contra la dictadura de Anastasio Somoza y estuvo vinculada al Frente Sandinista. Años después se convirtió en una crítica del gobierno de Daniel Ortega. En 2023 fue despojada de la nacionalidad nicaragüense y posteriormente adquirió las nacionalidades española y chilena.
Sin embargo, el Premio FIL no reconoce un episodio político particular ni una obra aislada. El galardón distingue el conjunto de una trayectoria literaria. En el caso de Belli, el jurado puso el énfasis en la renovación de su lenguaje, en su capacidad para vincular experiencia privada y acontecimientos colectivos y en la influencia que su escritura ha ejercido sobre diferentes generaciones de lectores y autores.
La distinción también amplía la representación centroamericana dentro de la historia del premio. Antes de Belli, el guatemalteco Augusto Monterroso, reconocido en 1996, había sido el único autor de Centroamérica distinguido con el galardón.
Desde su creación en 1991, el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances ha reconocido a escritores como Nicanor Parra, Fernando del Paso, Ida Vitale, Diamela Eltit, Coral Bracho, Mia Couto y Amin Maalouf.
La llegada de Gioconda Belli a esa lista supone, por tanto, algo más que un nuevo reconocimiento personal. El fallo reivindica una tradición literaria centroamericana y una obra que ha demostrado que asuntos como el deseo, el cuerpo femenino, la memoria, el poder y la libertad pueden formar parte de una misma arquitectura narrativa. El 28 de noviembre, cuando Belli reciba el premio en Guadalajara, no será únicamente una escritora quien suba al escenario. Será también una trayectoria que durante más de medio siglo ha utilizado la literatura para explorar una pregunta que atraviesa buena parte de su obra: de qué manera la experiencia individual termina inevitablemente conectada con la historia colectiva.





