Un pedacito de la cultura mexicana para la celebración del Día de los Muertos

Texto escrito por: Gabriel Jiménez Pallares

Entrevista a: Francisco Herrera, Argelia Torres y César Ramírez

 

 

Edición de Lapislázuli Periódico

Por invitación de la Universidad Nacional de Colombia participamos en el VII Congreso de Gestión Territorial para el Desarrollo Rural y la Soberanía alimentaria. Valoramos la participación de excelsos pedagogos, investigadores, líderes sociales y representantes de comunidades étnicas de diferentes países, siendo más nutrida la participación de Colombia, México y Brasil en las conferencias magistrales, conversatorios, y salida de campo.

En el marco de este Congreso, la delegación mexicana elaboró un altar completamente hermoso como ofrenda a las personas fallecidas, una muestra de lo que denominaron “un pedacito de nuestra cultura para la celebración del Día de los Muertos”. Con el fin de compartir esta tradición que celebran los días 1 y 2 de noviembre de cada año, hicieron en este caso “un homenaje a Emiliano Zapata y a Rubén Jaramillo, dos luchadores sociales que gracias a sus esfuerzos lograron el reparto agrario y, sobre todo, la persistente búsqueda de justicia social para el campo.” La inspiración de este retablo y las figuras son originarios de la región de Tlaxcala, en el estado vecino de la Ciudad de México.

En este ambiente de expresiones artísticas y culturales del evento, nuestra interacción como Lapislázuli Periódico la realizamos con los profesores Francisco Herrera Tapia, Argelia Torres Rivera y César Ramírez Miranda, quienes estuvieron muy entusiasmados en compartir y explicar la importancia de esta celebración en México, con base en los elementos expuestos en el Altar, que representan “la puerta de entrada de nuestros seres difuntos al inframundo” y puede ser construido con dos, tres, o más niveles de complejidad.

Los principales elementos constitutivos del Altar corresponden a la fotografía del difunto homenajeado; las veladoras que representan luces que iluminan el camino de los fieles difuntos hacia el inframundo, además de calaveritas, flores, agua, canastillas con panes, dulces, cucas, sal… y no podía faltar las botellas de tequila y mezcal, licores típicos de México.

 

Mencionan que el Altar y todo lo que representa culturalmente tiene su origen en los pueblos Aztecas, y aunque ha tenido procesos de sincretismo con el cristianismo, su esencia se ha mantenido en el tiempo. Los ancestros aseguraban que hay todo un camino por recorrer hacia ese mundo místico, donde el recién fallecido tiene el acompañamiento de un perrito milenario de origen mexicano que se llama Xoloitzcuintle (Cholo estimple) que guía a los muertos a través del inframundo.

 

Otra característica del altar es su adornamiento con flores amarillas llamadas Cempasúchil, que da colorido y olores en este ambiente, que hace que uno se conecte con esa mística envuelta en la celebración. Esta flor tiene bastantes atributos en el manejo agroecológico de las comunidades campesinas, en especial para el control biológico. Con sus pétalos se hacen alfombras de cempasúchil que se utilizan mucho en esta época alrededor de los altares.

 

Aseveran nuestros amigos expositores que la celebración del Día de los Muertos es alegría, es divertimiento, pues el pueblo mexicano no tiene miedo a la muerte; al contrario, se burla de ella. Parte de este proceso es la confección de calaveritas de azúcar, así como los versos chascarrillos que se preparan, y en este congreso no fue la excepción.

 

 

“…

La muerte al filosofar está que ni ella se entiende

se llaman la bella dama así no tenga dientes

la momia al sentir a veces que es la última o la primera

pero mientras se lo aclara se lleva a Francisco Herrera

La sociedad campesina esa sí que no termina

tantas veces la han matado y en el campo sigue viva

explotados y excluidos como explica Blanca Rubio

a quien la parca se lleva antes que empiece el diluvio…”

Esta muerte mexicana incomprendida y fiestera

que mira encontrar su ofrenda al pie de la cordillera

quiso escuchar un corrido, una salsa o una habanera

y se llevó de parranda al que hizo estas calaveras…

… “

Al finalizar la celebración se les pide a los fieles difuntos el compartir la ofrenda, para degustar con familiares y amistades los alimentos y bebidas con diversidad de sabores ofrecidos en el altar.

Notas.

  1. Gestión Territorial de las Políticas Públicas para la transición de los Sistemas Alimentarios en América Latina. VII Congreso Internacional de Gestión Territorial para el Desarrollo Rural; y, XIV Foro Internacional de Desarrollo Territorial. Universidad Nacional de Colombia. Bogotá, 30 de octubre al 4 de noviembre de 2023.
  2. En las ediciones de diciembre de 2023 y de enero de 2024, Lapislázuli Periódico continuará la publicación de reseñas de este evento académico- científico, con la orientación literaria, artística y cultural en la expresión de la diversidad de nuestros pueblos en el desarrollo territorial y la seguridad alimentaria.

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