DOI, ORCID, XML-JATS y OJS: guía básica de edición científica

Por Editor FUNLAZULI ·

Publicar una revista académica implica mucho más que recibir artículos, corregirlos y subir archivos PDF a internet. Detrás de cada publicación existe una infraestructura de identificadores, metadatos, estándares técnicos, sistemas de gestión, evaluación y modelos de acceso que determina cómo circula el conocimiento y, sobre todo, si puede ser encontrado, citado y preservado. Conceptos como DOI, ORCID, XML-JATS, OJS o acceso abierto diamante forman parte de ese ecosistema y conocerlos resulta cada vez más necesario para editores, investigadores y autores.

Uno de los términos más reconocibles es el DOI (Digital Object Identifier). Aunque suele asociarse con los artículos científicos, conviene hacer una precisión: no todos los artículos poseen obligatoriamente un DOI y este identificador tampoco es exclusivo de ellos. La DOI Foundation explica que puede identificar de manera persistente objetos digitales, físicos o abstractos. Su principal ventaja es que el identificador permanece estable aunque cambie la ubicación electrónica del contenido, siempre que sus metadatos sean debidamente actualizados.

Al lado del DOI aparece ORCID (Open Researcher and Contributor ID), pero en este caso el objeto identificado es una persona. ORCID ofrece gratuitamente a investigadores y colaboradores un identificador único y persistente que permite diferenciarlos incluso cuando existen autores con nombres idénticos o variantes de un mismo nombre. Además, puede conectar al investigador con publicaciones y otras contribuciones académicas.

La infraestructura editorial depende también de algo menos visible: los metadatos. Títulos, autores, fechas, identificadores, afiliaciones y otros datos estructurados permiten que plataformas y servicios comprendan qué se está publicando. Crossref advierte que los metadatos completos y correctos mejoran la capacidad de descubrimiento de los contenidos, mientras que omisiones importantes pueden dificultar que una publicación sea localizada o correctamente vinculada.

En ese mismo terreno tecnológico aparece XML-JATS. JATS, sigla de Journal Article Tag Suite, es actualmente un estándar ANSI/NISO que proporciona un formato XML común para representar el contenido y los metadatos de artículos de revistas. La versión 1.4 fue publicada en 2024. Su utilidad está especialmente relacionada con el intercambio estructurado, procesamiento, publicación y preservación del contenido académico. No significa, por sí solo, que una revista vaya a ser indexada, pero facilita la interoperabilidad con sistemas capaces de procesar este estándar.

Buena parte de estos procesos puede administrarse mediante OJS (Open Journal Systems), software desarrollado por Public Knowledge Project. OJS permite gestionar desde la recepción del manuscrito y la revisión hasta la producción y publicación. PKP señala igualmente su compatibilidad con metadatos legibles por máquinas, DOI, ORCID y servicios de descubrimiento. Para libros académicos existe OMP (Open Monograph Press), diseñado para administrar el flujo editorial de monografías y volúmenes colectivos.

Pero la tecnología no sustituye el control académico. La revisión por pares o peer review somete los manuscritos a evaluación antes de su publicación. COPE considera que los procesos de revisión deben describirse de manera transparente y gestionarse adecuadamente, mientras DOAJ exige a las revistas que quieran ingresar a su directorio que expliquen claramente su sistema de control de calidad.

También importa comprender cómo se financia el acceso abierto. Una APC (Article Processing Charge) es un cargo relacionado con el procesamiento o publicación de un artículo; DOAJ exige que las revistas transparenten cualquier tarifa cobrada a los autores. En contraste, el acceso abierto diamante permite publicar y leer sin cobros para autores ni lectores. UNESCO lo define como un modelo basado en infraestructuras compartidas, licencias abiertas y orientación hacia el conocimiento como bien público.

América Latina ocupa un lugar singular en esta historia. Un informe de UNESCO destaca la tradición regional del modelo diamante y, citando investigaciones internacionales, señala que este representaba alrededor del 95 % de las revistas de acceso abierto de América Latina analizadas. Es una diferencia sustancial frente a modelos comerciales sustentados en cargos de publicación.

Otros términos completan el vocabulario cotidiano: CFP (Call for Papers) designa una convocatoria para recibir manuscritos; Q1, Q2, Q3 y Q4 expresan posiciones relativas de revistas dentro de determinadas categorías bibliométricas; COPE, el Committee on Publication Ethics, desarrolla orientaciones sobre integridad editorial; y un preprint es un manuscrito difundido antes de su publicación formal, que puede circular antes o durante el proceso de revisión por pares. Crossref recomienda identificar claramente su condición y vincularlo posteriormente con la versión publicada cuando corresponda.

Comprender este lenguaje permite entender algo fundamental: la edición científica contemporánea no termina al publicar un texto. Identificación persistente, buenos metadatos, interoperabilidad, evaluación responsable y acceso sostenible forman una misma cadena. Para las universidades y proyectos editoriales latinoamericanos, dominarla significa no solo profesionalizar sus publicaciones, sino defender una infraestructura del conocimiento capaz de permanecer abierta, visible y conectada.