Cinemateca al Parque: el cine sale al encuentro de la ciudad

Por Editor FUNLAZULI ·

El cine abandona por unas horas la oscuridad de la sala y encuentra una pantalla distinta: la ciudad. Este 3 de octubre, Cinemateca al Parque llega al Parque Vecinal Urbanización Ciudad Hayuelos, en la localidad de Fontibón, como parte de una iniciativa de la Cinemateca de Bogotá que busca llevar las experiencias audiovisuales a diferentes territorios de la capital.

La propuesta parece sencilla: instalar el cine en un parque. Sin embargo, detrás de esa acción existe una idea cultural mucho más profunda. Llevar una película al espacio público modifica la relación tradicional entre espectador y pantalla.

Ya no es necesario desplazarse hasta un complejo cinematográfico o una sala especializada. El parque del barrio puede convertirse temporalmente en lugar de proyección, conversación y encuentro.

Cinemateca al Parque forma parte de las estrategias mediante las cuales el Instituto Distrital de las Artes y la Cinemateca de Bogotá buscan acercar el universo audiovisual a distintas localidades. La iniciativa combina proyecciones y experiencias artísticas al aire libre, recuperando el espacio público como escenario cultural.

La llegada a Hayuelos tiene además un significado particular. Bogotá es una ciudad extensa, fragmentada por distancias y tiempos de desplazamiento. Buena parte de su infraestructura cultural sigue concentrándose en determinados sectores. Cuando una actividad artística se desplaza hacia los barrios, no solamente cambia el lugar de exhibición: cambia también quién puede encontrarse con ella.

Un niño que observa una película desde un parque, una familia que se acerca por curiosidad o un joven que descubre una cinematografía desconocida pueden establecer allí una primera relación con el audiovisual.

Ese encuentro resulta especialmente relevante en una época en la que buena parte de nuestro consumo de imágenes ocurre de forma individual, frente al teléfono móvil o mediante plataformas digitales. Ver cine colectivamente sigue ofreciendo una experiencia diferente: obliga a compartir silencios, risas, emociones y preguntas con desconocidos.

La pantalla, entonces, deja de ser solamente un dispositivo y se convierte en un lugar común. Cinemateca al Parque recuerda que la cultura no tiene por qué permanecer encerrada entre cuatro paredes. Puede aparecer en una plaza, recorrer una localidad o instalarse por unas horas en medio de un parque. Cuando eso sucede, también cambia nuestra manera de observar la ciudad. Porque durante esa noche el barrio ya no es únicamente el lugar por el que transitamos todos los días: también puede convertirse en una enorme sala de cine.