
En Galeras, municipio del departamento de Sucre, las calles dejan de ser lugares de tránsito para transformarse en escenarios. Allí, vecinos de distintas edades permanecen inmóviles, vestidos y dispuestos dentro de composiciones que recrean escenas religiosas, acontecimientos cotidianos, oficios tradicionales, relatos históricos, conflictos sociales y mundos surgidos de la imaginación popular. Son los Cuadros Vivos de Galeras, una práctica cultural que en diciembre de 2024 fue inscrita por la UNESCO en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

La decisión fue adoptada el 4 de diciembre de 2024 durante la decimonovena sesión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, realizada en Asunción, Paraguay. La candidatura colombiana fue construida bajo el liderazgo de la comunidad portadora, con acompañamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y del Ministerio de Relaciones Exteriores, además del respaldo de la Gobernación de Sucre y la Alcaldía de Galeras.
Aunque frecuentemente se los relaciona con los grandes festivales patrimoniales de Colombia, los Cuadros Vivos no constituyen por sí mismos un festival. Son una manifestación artística colectiva que tiene uno de sus principales espacios de exhibición dentro del Festival Folclórico de la Algarroba. Durante estas jornadas, los habitantes “visten” las calles y convierten los espacios públicos en galerías abiertas, donde el cuerpo humano ocupa el lugar de la pintura y la comunidad participa como creadora, intérprete, organizadora, espectadora y comentarista.
La práctica se distingue por su carácter efímero. Cada composición existe durante un tiempo limitado y depende de la quietud de sus intérpretes, la elaboración del vestuario, la escenografía, la iluminación y la coordinación entre familias, artistas, docentes, estudiantes y gestores culturales. Las escenas pueden abordar la vida campesina, la memoria local, la literatura, la política, los mitos, las leyendas y los cambios sociales. A su alrededor también aparecen expresiones como la décima, los cantos, las músicas tradicionales, la gastronomía y las artesanías de la región Caribe.
El reconocimiento internacional no surgió de manera repentina. Los Cuadros Vivos fueron incluidos en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial del ámbito nacional mediante la Resolución 3881 del 11 de diciembre de 2013. Su Plan Especial de Salvaguardia estableció como propósito fortalecer la transmisión de la práctica y revitalizar los vínculos de solidaridad y reciprocidad entre los integrantes de la comunidad galerana.
La inscripción de la UNESCO supone, por tanto, algo más que una distinción simbólica. También implica responsabilidades relacionadas con la formación de nuevas generaciones, la participación comunitaria, la documentación de los saberes y la prevención de usos comerciales o turísticos que puedan desfigurar el sentido colectivo de la tradición. En junio de 2025, el Ministerio de las Culturas realizó jornadas técnicas en Galeras para reactivar el Consejo de Salvaguardia, revisar el estado del plan y fortalecer capacidades locales en turismo sostenible y formulación de proyectos.
La edición de 2025 del Festival Folclórico de la Algarroba, celebrada del 2 al 5 de enero, fue la primera después de la declaratoria internacional. Su Concurso Nacional de Cuadros Vivos incorporó categorías tradicional, experimental y rural, y contó con iniciativas procedentes de otros lugares del país, además de las creaciones de los barrios y corregimientos de Galeras.
Los Cuadros Vivos revelan que el patrimonio no siempre se conserva dentro de museos o archivos. En Galeras, permanece en los cuerpos, en la memoria de las familias y en la capacidad de una comunidad para ocupar colectivamente sus calles. Su ingreso a la lista de la UNESCO proyecta esta tradición hacia el mundo, pero su continuidad dependerá de que siga siendo, ante todo, una creación viva de quienes la han transmitido de generación en generación.









