
Según datos del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) las y los reporteros que cubren las fuentes políticas, de corrupción y crimen están particularmente en muy alto riesgo de ser víctimas de violaciones graves a derechos humanos como: violencia física, desaparición, detención arbitraria, entre otros.
Protocolo de seguridad para las y los periodistas y reporteros de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad
El ejercicio del periodismo en México implica enfrentar riesgos constantes derivados de la violencia, la corrupción y la impunidad. En este contexto, organizaciones como Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) han desarrollado protocolos internos para proteger la integridad de sus periodistas y reporteros durante la realización de investigaciones y coberturas informativas.
El Protocolo de seguridad para las y los periodistas y reporteros de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad es un documento orientado a establecer medidas preventivas y reactivas ante posibles situaciones de riesgo. Su objetivo principal es garantizar que ninguna investigación periodística ponga en peligro la vida o la seguridad del equipo de trabajo, reforzando la premisa de que “ningún reportaje o investigación vale una vida”
Este protocolo surge en un contexto en el que México es considerado uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo, especialmente en áreas relacionadas con corrupción, política y crimen organizado. Diversos organismos internacionales han documentado agresiones, desapariciones y asesinatos de comunicadores, muchos de los cuales permanecen en la impunidad.
El documento establece una serie de lineamientos básicos de seguridad. Entre ellos, destaca la necesidad de evaluar previamente los riesgos de cada cobertura, mantener comunicación constante con el equipo editorial y reportar cualquier amenaza o situación sospechosa a superiores inmediatos. Asimismo, se promueve el uso de canales seguros de comunicación y la planificación detallada de rutas y tiempos de trabajo en campo.
Otro elemento clave del protocolo es la coordinación interna. Los periodistas deben informar su ubicación y avances en tiempo real cuando se encuentran en zonas de riesgo, así como evitar desplazamientos innecesarios en solitario. En caso de emergencia, se establece un esquema de respuesta rápida que incluye el apoyo de la organización y la activación de contactos de seguridad.
El protocolo también enfatiza la importancia del acompañamiento institucional. MCCI promueve una cultura organizacional en la que la seguridad no es responsabilidad individual, sino colectiva. Por ello, los equipos editoriales y directivos participan en la evaluación de riesgos y en la toma de decisiones sobre la viabilidad de ciertas investigaciones o coberturas.
Además de las medidas operativas, el documento refuerza la dimensión ética del periodismo de investigación. Subraya que el trabajo periodístico debe realizarse con responsabilidad, sin exponerse innecesariamente a situaciones de alto peligro y priorizando siempre la integridad física de los reporteros.
Este protocolo funciona como una herramienta importante para respaldar el trabajo del periodismo de investigación en México. En un contexto marcado por la violencia y la impunidad, su aplicación busca reforzar la seguridad de quienes documentan casos de corrupción y abusos de poder, además de sostener el ejercicio de la libertad de expresión y el acceso a la información.
Fuente: contralacorrupcion.mx
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