Juan “Chuchita” Martínez: la voz humilde que hizo eterno el corazón de la gaita

 (actualizado a 2026)

En 2026, a casi cinco años de su partida, la figura del maestro Juan “Chuchita” Martínez sigue creciendo en la memoria colectiva de Colombia y de América Latina. Lejos de diluirse con el tiempo, su nombre se ha consolidado como símbolo mayor de la música tradicional colombiana, como referencia obligada cuando se habla de gaita, tambor, oralidad y raíz cultural. Su muerte, ocurrida el 29 de julio de 2021, no marcó un final, sino el comienzo de una nueva etapa de reconocimiento, reflexión y continuidad de su legado.

Juan “Chuchita”, integrante fundamental y voz histórica de Los Gaiteros de San Jacinto, fue un maestro en el sentido más profundo de la palabra: enseñó sin aulas, sin libros y sin discursos teóricos. Enseñó cantando, tocando, escuchando y compartiendo. Su sabiduría nació del territorio, de la experiencia campesina, de la convivencia comunitaria y del respeto por una tradición que entendía como herencia viva, no como pieza de museo.

Desde San Jacinto, Bolívar, su voz recorrió el mundo. Con Los Gaiteros de San Jacinto llevó la música ancestral del Caribe colombiano a escenarios internacionales, demostrando que lo local puede ser universal cuando se expresa con verdad. En cada presentación, “Chuchita” no solo interpretaba canciones: transmitía historia, identidad y memoria colectiva. Su canto estaba atravesado por generaciones enteras que, antes que él, habían hecho de la música un lenguaje para narrar la vida.

Uno de los aspectos que hoy, en 2026, se valora con mayor claridad es su papel como puente entre generaciones. En un contexto donde muchas tradiciones corren el riesgo de desaparecer, Juan “Chuchita” representó la continuidad. Supo dialogar con públicos jóvenes, con investigadores, con músicos contemporáneos, sin perder nunca la esencia de la gaita tradicional. Su ejemplo demostró que la autenticidad no está reñida con la proyección internacional.

El reconocimiento que recibió en vida —como el Grammy Latino obtenido en 2007 junto a Los Gaiteros de San Jacinto y los homenajes del Ministerio de Cultura— hoy se entiende no solo como premios individuales, sino como reconocimientos a una cultura entera. En retrospectiva, esos galardones confirmaron algo que las comunidades sabían desde siempre: que Juan “Chuchita” era un guardián del patrimonio sonoro del país.

 

Tras su fallecimiento en 2021, su nombre comenzó a aparecer con más fuerza en procesos pedagógicos, archivos sonoros, investigaciones académicas y proyectos culturales. En 2026, su legado se mantiene vivo en escuelas de música tradicional, festivales, semilleros comunitarios y nuevas agrupaciones que reconocen en él una referencia ética y artística. Su obra sigue siendo estudiada, cantada y reinterpretada, no como imitación, sino como continuidad respetuosa.

Hablar hoy del maestro Juan “Chuchita” Martínez es hablar de resistencia cultural. En un mundo acelerado, marcado por la homogenización sonora y el consumo rápido, su vida recuerda el valor del tiempo lento, del aprendizaje colectivo y del arte como servicio a la comunidad. Su música no buscó fama: buscó sentido. Y por eso permanece.

A casi cinco años de su partida, su ausencia sigue doliendo, pero su presencia es innegable. Vive en cada gaita que suena, en cada tambor que marca el pulso del Caribe, en cada voz que decide cantar desde la raíz. Vive en la certeza de que la tradición no muere cuando hay quienes la defienden con dignidad.

Hasta siempre, MAESTRO JUAN “CHUCHITA” MARTÍNEZ. En 2026 y más allá, su voz continúa guiando el camino de la música tradicional colombiana, recordándonos quiénes somos y de dónde venimos.


Hasta siempre, MAESTRO JUAN “CHUCHITA” MARTÍNEZ

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