Cúpula
Por: Yudit Josefina Cedeño Rivero
Estoy allí a su lado,
prendida a su piel besando su cuerpo desnudo;
sus manos se deslizan esperando descubrir
mis partes sensibles y divinas,
él se detiene al oír mis gemidos
su cuerpo en suave ondear
busca con desespero al mío y se encuentran
en indescriptible frenesí.
Un suave olor a jazmín embargan
los sentidos... hay destellos, hay fuego
Lucero
Lucero de las alturas,
alumbra la vida mía, que se ha quedado a oscuras
y sin razón hoy en día
no me preguntes por qué si la razón tú la sabes, ay!
mi pobre corazón ya no aguanta tus desplantes... corazón, corazón loco,
no sufras por quien no puede... no llores por quien no quiere amarte si quiera un poco


