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Carolina Ávila Cortés / @lacaroa08

En dos meses se cumple un año del asesinato del cineasta colombiano Mauricio Lezama. El 9 de mayo de 2019, mientras hacía audiciones para el cortometraje que estaba haciendo sobre el conflicto armado en Arauca, dos hombres armados acabaron con su vida a punta de disparos. Ocurrió un jueves en la tarde, en la vereda La Esmeralda, en el municipio La Arauquita (Arauca).

 

Nada se sabe de los culpables, mucho menos hay condenados por su muerte. Está en una larga investigación que hasta el momento no ha aclarado cuál fue la razón de su asesinato. 

El crimen causó de inmediato reacciones de rechazo dentro del gremio cinematográfico. Muchos no creían que la violencia del país hubiera acabado con el sueño de este hombre de trabajar por el arte y la cultura en esta región. Entre las más recordadas está la protesta que hicieron los actores de la película “Litigante”, como Carolina Sanín y Vladimir Durán, así como el director de cine Ciro Guerra durante el Festival de Cannes del año pasado.

Este año se acercaba un homenaje en memoria del cineasta. Antes de que fuera cancelado el Festival de Cine Internacional de Cartagena (Ficci), por las precauciones tomadas para evitar la transmisión del coronavirus, este 15 de marzo su familia iba a recibir la estatuilla “legado de un cineasta” con el nombre de Mauricio Lezama. Él trabajó durante cinco años con este festival incentivando la producción del cine en los barrios.

También es recordado por su labor en la dirección del Festival de Cine de Arauca, los talleres comunitarios que hacia con los niños y su trabajo como consejero departamental de cine.

Algunos de los compañeros con los que estaba trabajando en el cortometraje “Mayo” han intentado rescatar este proyecto. Mara Rodríguez es una de ellos. Es la coordinadora de producción y fue amiga de Lezama de tiempo atrás. A pesar de que su experiencia en gestión cultural empezó con este corto, decidió continuar trabajando en él por lo que significaba para Mauricio. En esta entrevista cuenta en qué va la producción, que no tienen los recursos suficientes para terminarlo y que las promesas de apoyo que les llegaron tras la muerte de Lezama son palabras olvidadas por quienes las pronunciaron. 

¿Por qué decidieron continuar con el rodaje del cortometraje?

Este es su sueño y su legado. Mauricio no era araucano, pero trabajó acá todo el tiempo para mostrarle al mundo lo que se hacía acá en Arauca a nivel audiovisual, de cine, arte y cultura. Que somos mucho más que la violencia.

Queremos honrar a Mauricio porque murió trabajando por ese sueño. Es honor a este sueño, a la paz, al amor que se tiene por el cine, el arte y a la cultura. Si nosotros lo abandonamos entonces Mauricio habrá muerto en vano. Es el legado para su familia, sus hijos y los jóvenes que pueden saber que sí se pueden cumplir sueños contando historias.

¿Y a usted que la impulsa a seguir trabajando por este corto?

Yo lo hago por Mauricio, por su memoria. Todavía lo escucho decir que su sueño era sacar adelante el corto, que quería trabajar en Arauca. A veces quiero renunciar por el tema de seguridad o porque me siento mal ocupando su puesto cuando es él el que debería estar acá. Espero en serio poder hacer el lanzamiento del corto en mayo, para rendir homenaje a su nombre y en memoria del año que cumple Mauricio de haber sido asesinado.

¿Cuál es la historia que quería contarnos Mauricio?

Es la historia de Mayo Villareal, una enfermera víctima del conflicto armado que vivió en La Esmeralda, un corregimiento del municipio La Arauquita. A ella la culparon de ser guerrillera, pero no pertenecía a nada de eso. Los paramilitares le asesinan a su esposo, Arsenio, y a ella le dan un tiro en la cara con intención de matarla, aunque ella sobrevive.

Mayo fue una mujer que luchó como aquellas madres, esposas e hijas que están en medio del conflicto y, sin embargo, no quieren abandonar a su familia y a su tierra. Nunca quiso abandonar La Esmeralda por el trabajo que hacía con los jóvenes allí.

El cortometraje se llamaba inicialmente “Las luciérnagas vuelan en mayo”, pero después deciden solo dejarlo “Mayo”. Va a durar 12 minutos. Habrá una escena dedicada a Mauricio.

¿Cómo conocieron esta historia? 

Nos la contó el hijo de Mayo, ahora director del corto. Él quería contar esta historia y estaba buscando apoyo hasta que lo escuchó Mauricio, porque una de sus características principales era que el encantaba encontrar nuevos talentos. Los agarraba, los pulía, creía en la historia de todo el mundo. Se presentaron al Fondo para el Desarrollo Cinematográfico del Ministerio de Cultura y efectivamente la historia es tan buena que ganaron en la categoría Relatos Regionales. Era la primera vez que ganaba Arauca con un cortometraje. Eso fue a finales de diciembre de 2018. Ya estaban trabajando en el casting para el corto cuando matan a Mauricio.

¿Mauricio alcanzó a adelantar algo del rodaje? 

No, porque eso lo íbamos a hacer la semana siguiente después de que termináramos el casting. Mauricio ya tenía las locaciones para las grabaciones y la idea era empezar a grabar a los 15 días después de que lo asesinaron.

La muerte de Mauricio incluso llegó hasta Cannes. ¿Qué apoyo han recibido para la realización del corto?

Apenas se conoció de su asesinato, muchas personas salieron a decir que querían apoyarnos. En el recinto de la asamblea de Arauca se le hizo un homenaje y ahí el senador Gustavo Bolívar dijo que iba a apoyar el cortometraje, pero no se ha manifestado hasta el momento. En el furor de la noticia todo el mundo lamentó la pérdida de Mauricio, pero después de que pasaron “los 15 minutos de una lamentable fama” a nadie más le importó.

Este año estamos invitados a Cannes para contar la historia de Mauricio y del corto. Hay varias invitaciones a festivales nacionales también, no a participar, sino a contar lo que sucedió. Eso es realmente es lo que nosotros queremos, no la retribución económica, sino que nos inviten a todos los eventos sobre derechos humanos para hablar de Mauricio y su corto. Es hacerlo en memoria de él.

¿Han vuelto a tener contacto con el senador Bolívar y demás personas que les ofrecieron ayuda?

No, estamos intentando retomar los contactos, porque teníamos que resolver asuntos legales. Hace poco me oficié como presidenta y representante legal de la Asociación Indosana, porque los miembros no querían hacer nada más y no queríamos dejar morir el proyecto. Mauricio era el representante legal de esa asociación y a su nombre se ganaron los $30 millones que les dio el Fondo.

¿Y ve la posibilidad de terminar el proyecto en dos meses?  

Lo único que ha cambiado es que los personajes eran actores naturales de Arauca, ahora no, solo algunos. Ya hemos hablado con dos actores para los papeles principales. Una es Yuri Vargas, quien accedió a hacerlo de acuerdo con los tiempos.

Para grabar el cortometraje se necesitan cuatro días, mientras tengamos todo el equipo y el personal necesario. Las locaciones también están definidas acá en Arauca, lo demás será edición.

Pero viene una gran pregunta, ¿cómo haremos el rodaje y la edición con $20 millones que nos quedan del premio? Estamos buscando más recursos, pero no tiene que ser solo plata, sino también puede ser el préstamo de equipo, el apoyo con la edición o la difusión del cortometraje. Si logramos esto en lo que queda de marzo, los tiempos son perfectos para que salga en mayo.

No queremos dejar morir el corto por el que Mauricio murió. Queremos proyectarlo a nivel nacional y para eso se requiere presupuesto: para movilizar actores, para los equipos de alta calidad, para las gestiones que hay que hacer. Esa es la idea, que estamos solicitando apoyo de las entidades públicas y privadas que nos quieran colaborar.

 

¿Qué se sabe sobre su asesinato? 

Esta es la hora en la que no sabemos qué sucedió. Unos dicen que fue por imprudencia de Mauricio, otros que porque no se pidieron los permisos para que ingresara a la zona, otros que por la historia que estaban contando. Eso es materia de investigación.

El gobierno nacional le dio una atención especial, le pusieron un investigador de la Fiscalía. Pero hasta el momento, la investigación no ha arrojado absolutamente nada, aunque el investigador sí ha estado haciendo adelantos, ha venido muchas veces acá a hablar con la familia y amigos. Solo se ha dicho que, de acuerdo con la zona y el modus operandi se presume que fueron grupos al margen de la ley, pero hasta el momento no se ha confirmado quiénes.

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