Lapislázuli Periódico - Cuando lo sueñes, se hará realidad



 

Salud Por Ellas

Pablo Martínez Antúnez (Mexico)

SALUD POR ELLAS

 

Ni hablar.
Desdoblaré despacio el otro rostro de la ebriedad humana
ahora que estoy a espaldas de mi ángel.

Ni modo, soy un adicto de la mujer, del rock y de la poesía.
¡Pero caray!
¿Cómo no hablar de la mujer si hablamos de la belleza, del arte, de la musa y de todas esas cosas que alimentan al espíritu del hombre?
La mujer es belleza y arte ante los ojos de la carne.
Es amante, como la noche es amante del poeta.
¿Existe una manera de separar estas cosas?

No tengo vino,
mas tengo ahora mismo un vaso de agua en la mano derecha
y digo:

¡Salud por las mujeres!
¡Salud por el rock!
¡Salud por la poesía!

Ando fermentado por una mueca de atroz ironía
que equivale a algo así como un beso en el cachete
o mejor aún, en la oreja o en la entrepierna.

No hay duda, los labios de una mujer
es un licor  tibio
que se extiende poco a poco en las venas del hombre.

Por eso digo:
¡Salud por ellas!
Y salud por como son las cosas.

Es más…
Salud por todos,
por los gatos,
por los pingüinos
Salud por Walt Whitman.
Por ti que estás leyendo.
Salud por la vida.

 

MIEL DE OTOÑO

Pablo Martínez Antúnez (México)

Y pasó...
Pasó aquella tarde
como pasa el viento triste,
aquella que trajo tus ojos
y tu beso lírico de niña.

Pasó,
como pasa el alba sin regreso.

Tarde fugitiva que se marchó.
Ave clandestina que no volverá.

Y tu boca y mi boca se juntaron,
y tus ojos
y los míos se miraron.

Fundidos en un cielo adolescente.

Fuimos dos gotas de lluvia,
inocentes,
dos paranoicos enfermos de amor.

Miel de otoño que se marchó
Sé bien que no volverá.

Qué más da. Que así sea.