Lapislázuli Periódico - Cuando lo sueñes, se hará realidad



 

¿Perpetuaremos el olvido americano?

Carlos Julio Cubillos Pinilla

“El lado oculto de la  luna (sobre la identidad iberoamericana)” es un comunicado presentado por José Saramago durante el Encuentro Internacional Becas Líder en Cartagena de Indias (Colombia, 2007). Esta declaración fue posteriormente publicada por la Fundación José Saramago en su sitio web (1).


En esta oportunidad, José Saramago reflexiona “en voz alta” sobre dos cuestiones: La primera, la necesidad de responder qué es la identidad iberoamericana (el problema de su nominación) y, la segunda, entender qué tipo de americanos somos. 


Nos muestra como la mayor complicación está en la multiplicidad de nombres existentes para denominar a esta región del continente. Estudia la posibilidad de nombrar a todos los habitantes como “iberoamericanos” o “latinoamericanos” y, aunque considera cómoda esta alternativa porque permite realizar, quizás, una antología de escritos o  reconocer un origen común en las lenguas, destaca que estas alternativas solo encubren de apariencias un problema que no puede ser solucionado superficialmente, el de la identidad.


Nos invita a que definamos este primer aspecto, por lo que busca un nombre con el que estemos de acuerdo, un nombre que valore el relativo “progreso” desarrollado por las personas de esta parte del continente. Por eso, a pesar de las diferencias  que se presentan de nación a nación, no acepta la denominación de “iberoamericano”, que supondría  una falsa pertenecía a ambas partes (A Europa y a América), o la de “latinoamericano”, que admitiría el argumento débil del lenguaje proveniente de una misma raíz, el Latín. Presenta, entonces, como viable –casi necesario– aceptar la posibilidad de abolir estos prefijos y denominarnos simplemente americanos.


En el segunda punto, compara las divisiones que se han hecho en otros lugares como Europa (entre occidental y oriental). Por lo que propone tomar el nombre de América del Sur o de tomar el concepto propuesto por José Martí, Nuestra América (2), como concepto antagónico de Norteamérica. Sostiene su proposición mostrando como los norteamericanos no han tenido problema de separar la preposición “anglo” de su nombre. Así, apoya la concepción del Sur como opción política integradora (3) que justifica la eliminación de los prefijos: ibero y latino.
En el punto más crítico de su reflexión, y en el que parece centrarse finalmente toda la atención,  cuestiona la discriminación a la que han sido sometidos los pueblos indígenas de América. Discriminación en la que no se ha sabido integrarlos o se les ha integrado en desventaja, por medio  de una imposición religiosa, militar y económica.


Hace, entonces, Saramago, un llamado de  atención por el olvido en que se ha tenido al indio. Un llamado al respeto que se debe tener a la hora de tratarlos y en el momento de acercarse a sus  conocimientos para construir positivamente a América (4). Termina el escrito con una invitación a los políticos (y a los futuros líderes) para que reflexionen sobre  qué ha pasado para que se nos olvidara “el otro lado de la luna”.


El estilo único de Saramago: sus reiteraciones, sus ingeniosas comparaciones e incluso su sentido irónico nos presentan de manera lúcida una problemática ante la que pareciera no ser necesario discutir; pero las apariencias engañan y así no lo hace ver Saramago al invitarnos a atender las circunstancias en las que algunos dirigentes pretenden pasar por encima de los indígenas en Colombia. Y lo pretenden asociando a estos y a las “mingas” con grupos terroristas mientras que el propósito de estas sea solamente reclamar por los asesinatos, por los desplazamientos forzados, por el olvido de una guerra en la que ellos son víctimas de los diferentes grupos armados en la que no se pueden distinguir los “buenos” de los “malos”.
La propuesta de Saramago de denominarnos América del Sur responde a una necesidad práctica de proclamar con fuerza algo que desde la colonia se ha requerido: condiciones que permitan el desarrollo de los pueblos dentro del respeto (5). Condiciones que promuevan una solución a la encrucijada mutua de las crisis contemporáneas hacia la formación de una sociedad humana más incluyente.


Tenemos frente a nosotros ese llamado al que muchos somos indiferentes, ante el cual necesariamente se nos exige una responsabilidad social desde una posición crítica (6)frente a este asunto que no es lejano, que es más cercano como nos lo ha hecho ver Saramago, tras otros como él dice, y ante el cual no podemos usar un refrán, que parece volverse cada vez más popular “ojos que no ven, corazón que no siente”.

 

1 - http://www.josesaramago.org/Entrada_Direitos.aspx

2 - Saramago considera que es demasiado hermosa poéticamente para ser aceptada internacionalmente.

3 - Además de incluir a los países de centro América dentro de este mismo concepto.

4 - Sin tratar sus aportes de manera indigenísta.

5- No es necesario mostrar ejemplos que demuestren el olvido al que han sido sometidos los indios (aunque no estaría de más agregar, por esos de los incrédulos, el ejemplo de la masacre realizada “en 1991 en la hacienda El Nilo, cuando, por un engaño del gobierno, se dispusieron –los indígenas-  a esperar a una comisión de altos funcionarios que llegaría al día siguiente para hacerles entrega de esas tierras. Sin embargo, en la madrugada, cuando mujeres, niños y hombres indígenas soñaban tranquilos sobre un terruño que iba a ser suyo, llegaron hombres protegidos por la Fuerza Pública y los mataron sin discriminar sexo o edad. Fueron 21 las víctimas de ese entonces.”)

6 -Una posición que conozca las problemáticas de un país y pueda pensar de manera integradora sobre éstas.

 

 

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