Lapislázuli Periódico - Cuando lo sueñes, se hará realidad



 

Oda a la Ignorancia
Por: Sara Gaviria Piedrahíta


No quiero leer intelectuales, pensadores, filósofos, ni a sus amigos. Es más no quiero leer. Cuando empecé a leer mis dificultades iniciaron. No fueron simples discrepancias en temas, contextos o gramática.


Las dificultades vienen cuando aprender a leer implica asistir a uniformadas instituciones en las que con cuadernos cuadriculados se anuncia la llegada de los problemas reales.
En  definitiva es mejor la Ignorancia ¿acaso encontrar mundos fantásticos en la lectura es mejor que crearlos entre juegos? A mí que no me metan gato por liebre. Si se llega a este mundo ignorante debe ser que así se vive mejor.
La vida anda bien hasta que se inicia a aprender. Hasta que lenta y progresivamente se va perdiendo la Ignorancia con la que se nace. Se hacen intentos rebeldes por mantenerla y se planea cuidadosamente “la trampa”, “la copia”, “el pastel, para conservar virgen la Ignorancia. Mientras que, quien no necesitas de esto, el chico listo de clase es rechazando natural y acertadamente por el grupo.
Y sí, es que la Ignorancia es atrevida. Por eso me gusta. Para ser ignorante no se necesita estar basando las propias ideas en gente esquelética bajo tierra a muchos kilómetros de donde se esté. Para ser ignorante basta decir,y ya. Una idea ignorante no se suscribe corrientes que dicen tener la razón, sólo es, y ya. La Ignorancia no necesita a nadie. La Ignorancia no sufre del vértigo que producen las alturas y que padecen quienes están arriba. La Ignorancia vive abajo, alegre, libre. Y lo mejor, no se necesita justificar nada de lo que se haga o se diga porque no es más que fruto de la Ignorancia. Y sí, es que la Ignorancia es atrevida por eso me gusta.
Me aferro a la Ignorancia que me queda. Y me río de los que tienen fe ciega en lo que digan los libros. Me río también de los que ciegamente contradicen todo lo escrito. Me río de esos que para poder hablar tiene que citar a más gente muerta que un espiritista.
Yo digo mis cosas bajo el seguro argumento de “porque sí,” “porque no”  y  “porque me da la gana” ¿Acaso puede haber alguien capaz de contradecir esto? Mis razones son puras y sinceras. Salen del sentimiento no necesitan explicación.


Y si bien es cierto que la Ignorancia es un freno al desarrollo, a los avances culturales y sociales, también es cierto que el llamado desarrollo no ha sido sino el gestor de la dependencia de unas naciones a otras. Que los inventos no han permitido más que destruir nuestro planeta. Que la tecnología nos ha hecho alejar de nuestros hermanos y de nuestras raíces. Que la ciencia ha traído consigo enfermedades y experimentos macabros. Que el avance solo ha permitido ampliar las guerras. Que la escritura ha sido desde que nació una herramienta a favor de la esclavitud y la dominación.
No quiero escuchar racionalistas, científicos, estudiosos, ni a sus amigos. Ellos han convertido el alma en una función neuronal. Se han negado la magia que trae creer y con ello limitan tristemente el mundo, el mundo que está lleno de misterios con los que se vive mejor sin analizar. Ya sé, es una idea ignorante y medieval, pero me hace feliz saber que los humanos somos más que pedazos de materia ambulante. Prefiero una felicidad idiota y manipulada que un amargo conocer. Prefiero reír con mentiras que llorar con verdades.
Cuando veo un bobo feliz tirado en la calle de algún pueblo deseo que nadie nunca le quite su bobada. Sin ella entraría en la amargura de pensar que no sabe, que no tiene, que no puede, que necesita. Quiero ser un bobo feliz, quiero reír con bobadas y no amargarme con teorías irrefutables que cambian cada siglo. Sí, yo prefiero no conocer muchas cosas.
Me disculparán ustedes gente inteligente lo vacío e incoherente de mi discurso. Pero es producto de la Ignorancia que aún tengo y cuido.


 

comentarios

Biografía