Fundación Artística y Cultural Lapislázuli - Cuando lo sueñes, se hará realidad



 

Lengua y Lenguajes: Elementos Fundamentales para la Configuración de la Identidad.

Por, Manuel Jiménez-Schröder
Antropólogo

 

Hace un par de años salió a escena un documental intitulado “Nasa Yuwe Walasa: Nuestra Lengua es Importante”, desarrollado en la comunidad Nasa (Paéces) de Caloto. Lastimosamente, como sucede con muchos documentales con un gran valor cultural y que vale la pena ver, éste, que nos ocupará parcialmente en las siguientes líneas, ha tenido una difusión relativamente exigua; siendo conocido principalmente dentro del escenario académico, en aquellas áreas que vuelcan su mirada hacia la etnología del país, es decir a la diversidad cultural y la pluralidad.

Este documental que nos da una aproximación al pueblo Nasa en la defensa de su lengua, me permite reflexionar sobre el potencial de uso y el papel que podrían desempeñar las nuevas tecnologías de las comunicaciones, sustentadas tanto en el lenguaje oral como el lenguaje escrito y el audiovisual, en los procesos de reivindicación de la lengua propia.

El lenguaje, como forma a través de la cual se conoce el mundo y organizan las ideas y, que constituye por sí mismo un universo simbólico, es además un instrumento esencial con el que una comunidad define y construye tanto su identidad como la posición que ocupa ella y sus integrantes al interior del cosmos, respecto a si misma y a otros grupos. Es decir, es una construcción que no es regulada sólo por la comunidad sino también por los constantes relacionamientos que ésta establece con los grupos con los cuales cohabita.

En tanto que la lengua es fundamental para la configuración de la identidad, en esta comunidad del departamento del Cauca hay una manifiesta preocupación por dos aspectos fundamentales:

Primero, a la pérdida parcial del nasa yuwe como idioma, por la influencia del español y otras lenguas locales y regionales (wam o guambiano) que genera un “híbrido” en el cual no se “habla bien” ninguna de estas lenguas. Esto, como consecuencia de procesos como la dialectización, el bilingüismo, el multilingüismo y la construcción de un alfabeto, en desarrollo de la vasta serie de interrelaciones sociales que históricamente han primado, cargadas desde luego, con intereses de distinta índole -políticos o económicos-. Este detrimento es explicado a partir de situaciones de préstamos lingüísticos, las migraciones de individuos, matrimonios entre grupos distintos, pero sobretodo, del dominio o supremacía regional de las lenguas (glotofagia) de acuerdo con el avance de la colonización. Estos son fenómenos que determinan el mayor o menor uso de una lengua u otra.

Un claro ejemplo de lo antes mencionado ha sido la instauración de la Língua geral que durante el siglo XVI significó, para los colonizadores y los misioneros enfrentados al problema de la comunicación con los indígenas, el medio de comunicación más efectivo, aún por encima de la imposición y enseñanza del idioma español, ya que muchas de las formas lingüísticas del idioma escogido (que dependiendo de la región podía ser el tupi, tupinambá, el quechua entre otros) eran conocidas previamente por los grupos indígenas, quienes en parte abandonaron eventualmente las lenguas propias a favor de la lengua geral.

El segundo aspecto por el cual expresan preocupación es el que se refiere al uso del lenguaje escrito como una forma alternativa de conservar la tradición. Dentro de la mirada que las comunidades indígenas tienen frente a la adopción del alfabeto es frecuente que se presenten opiniones disímiles, pues para algunos la escritura significa la fosilización de la lengua, la pérdida de la riqueza del lenguaje y el fin de la memoria (ya que no alcanza a reflejar la memoria de los ancestros), sin embargo hay quienes consideran que la escritura puede ser utilizada para el fortalecimiento y recuperación de la identidad, de manera semejante como los documentos históricos conforman la memoria para el mundo occidental, salvaguardando las diferencias entre unos y otros.

Así, tenemos que los procesos lingüísticos que están viviendo actualmente las comunidades Nasa y demás pueblos indígenas, son el resultado de la interacción social cuyo inicio se remonta antes de la llegada de los europeos, pero acrecentada durante el periodo colonial y por todo lo que significó la invasión europea, teniendo un impacto diferenciado según el tipo de relación erigida entre las distintas sociedades y sus condiciones específicas. El impacto causado, en gran parte se traduce en la pérdida de la memoria y la tradición oral, las cuales se han visto sustituidas por la escritura de una lengua dominante y la homogeneización cultural, enmarcada hoy dentro del contexto de la globalización, en el cual las comunidades, como parte constitutiva de los estados-nación, deben “modernizarse” para poder pervivir.

El problema de ese “modernizarse” es la lucha presente entre la influencia que ejerce la sociedad mayor frente a la conservación de los valores y rasgos culturales locales-regionales; es un tipo de educación tradicional y aculturadora consistente en la enseñanza del español y los valores propios de occidente a las comunidades indígenas de nuestro país, frente a las iniciativas de buscar la “re-apropiación” y reivindicación de muchos componentes culturales autóctonos que históricamente han sido estigmatizados como símbolos de lo salvaje, lo irracional, lo que se encuentra alejado de los valores morales o simplemente han sido ignorados, tales como el uso de lenguas diferentes al español (nasa yuwe por ejemplo) característica que en parte los define con una identidad distinta a la del resto de la población colombiana.

Pero, si miramos tal “modernización” no en su aspecto habitual y homogeneizante, como se ha venido haciendo, sino bajo una perspectiva en la que el impacto derivado del continuo relacionamiento de las sociedades no sea contemplado únicamente en su dimensión negativa donde revaloricemos su connotación, también puede y debe traducirse en un tipo de ganancia para la preservación de los saberes ancestrales, con los que se define y construye la identidad. Esto, en la medida en que así como en las continuas relaciones que establecen las sociedades se presentan intercambios y préstamos lingüísticos -es decir, en el uso y significados de vocablos- hoy día presenciamos el intercambio y prestamos de lenguajes donde se vincula el uso de la multimedia; además de la palabra hablada, tenemos el uso de imágenes y material auditivo que acompañan y complementan aquellos vacíos que pudiesen presentarse ante la incapacidad de la palabra escrita (que sin embargo nos proporciona un universo infinito de posibilidades para expresar las creaciones artísticas del ser humano) de expresar ideas y dinámica propias de la tradición oral, estando lejos de encasillar y fosilizar la musicalidad de la lengua y los cantos indígenas donde se evocan conceptos tocantes al sonido de las aves, del viento al atardecer o las imágenes mismas propias de los contextos culturales. En otras palabras, es hacer uso de los aportes de otras culturas para el beneficio de la propia cultura y asimismo, resaltar sus aportes a la humanidad.

Desde esta perspectiva vemos que la etnoeducación en las escuelas bilingües actualmente toma gran relevancia frente a la educación tradicional consistente en la enseñanza del español a las comunidades indígenas de nuestro país, y así también las iniciativas, a través de gran variedad de novedosas herramientas, en busca de la “re-apropiación” y reivindicación de muchos componentes culturales autóctonos que históricamente han sido negados e invisibilizados, de modo que se opta por el reconocimiento de la diferencia y el mantenimiento de la tradición.

Un interesante ejercicio es el que se está llevando a cabo en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, donde la inauguración del canal de televisión étnico Kankuama tv, por gestión de la Organización Indígena Kankuama, permite la consolidación de los procesos culturales para el fortalecimiento y amparo del conocimiento ancestral y las tradiciones, además de permitir una continua reflexión de los caminos a seguir por las comunidades como parte del país. Valga recordar que este es un proceso en el que intervienen los mamos y las comunidades, para el reencuentro y recuperación de su cultura prácticamente extinguida.

Con un espíritu semejante, son de gran importancia las propuestas de medios alternativos como Lapislázuli periódico, donde se busca reflexionar alrededor de la generación y transmisión de saberes más allá de lo instaurado, transgrediendo la visión unilineal para entender otras realidades, erigiéndose además como soporte para la consolidación de procesos culturales de las distintas comunidades y el apoyo a sus intereses literarios y artísticos, a partir del uso de medios masivos de comunicación como la Internet. A través del relacionamiento con otros grupos, que en este caso son los lectores de Lapislázuli en el mundo, se tiende a fortalecer y dar a conocer su cosmovisión e interpretación del mundo, y con el propósito que sean reconocidos y valorados en su propia identidad cultural y auto representación.