Lapislázuli Periódico - Cuando lo sueñes, se hará realidad



 

PREGUNTARIO
¡PREGUNTA! ¡PREGUNTA!
Por: Ruth Kattia Castro Andrade

No es la calle, pero sí es un Bogotá de finales de 2010 
En él, un lugar hace metamorfosis
En un espacio donde habitualmente irrumpe la música entre sonidos de danzantes
Algunos curiosos ven reflejadas o pegadas obras sobre espejos y paredes
Allí, donde se suele reparar en ágiles cuerpos reflejados en movimiento
Sones se escuchan de fondo entremezclados abruptamente
Una voz sin fin emana las mismas retahílas
Preguntando en letanías que buscan incisivamente ser escuchadas
Mientras entreverado se siente un ruido ensordecedor y perturbador.
Por doquier cuartos de papel, marcadores, cojines, cosas… ¿acaso arte objetos?
Quizás desidia del no escribir, del no preguntar o del no entender
Salvo unas almas, el primer día pocos entienden siquiera que algo pasa
Un espectáculo dancístico irrumpe al día siguiente en frente del lugar
Gente comienza a  llegar pidiendo poder cambiarse, maquillarse, guardar maletas, zapatos
Alguna mirada curiosa percata en el espacio algo cambiado
Al preguntar ¿Qué hay que hacer?

 

El silencio dice: Nada, simplemente ¡observar, escuchar, actuar!
Aprovechar el lugar para hacerlo de cada cual
Tímidamente quedan plasmadas pocas preguntas sobre los pedazos de papel
Sugieren publicidad como si de un producto se tratase y no de una intervención.
Al día siguiente, una integrante del colectivo comienza a invitar transeúntes
Les sienta, les coloca accesorios, les induce a escribir
Otra mirada, otra actitud dentro del grupo deslumbra como exitosa
Indudablemente la gente llega de a poco más y más
Las preguntas llenan hojas empero vacías, pero no todas, solo algunas
Mujeres y hombres entran  y salen, mirando, quizás escribiendo, preguntando, dibujando
En el espacio entendido al parecer como  sala de estar con cojines
Charlan, trabajan, interactúan, posan, tal vez preguntan y  parten….
El último día, quizás como deslizándose,  se ven rostros familiares, desconocidos, anónimos

 

No falta sin desprenderse de cada rincón, el ojo observador de una cámara inquisidora
Como queriendo retener, perdurar a través de la lente lo que advierte
O simplemente en estas pérfidas palabras, ¡Pregunta, Pregunta! Quizás haya respuesta
¿Te escucharon? ¿Qué sería de ti sin que te rescataran, sin qué te preguntaran?
Las luces al fin se apagaron PREGUNTARIO. 

 

 


 

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