Lapislázuli Periódico - Cuando lo sueñes, se hará realidad



 

Entrevista exclusiva con la autora del libro Diario de una prepago adolecente

 

La autora del libro Diario de una prepago adolescente que oculta su identidad bajo el seudónimo de

Ale G. Afirma:
“No busco protagonismo. Es una historia de vida y si sirve como manual para practicar sexo me parece perfecto”. No quiere mostrar su rostro. No quiere conceder entrevistas. Quiere guardar el secreto de su verdadera identidad, a lo que indiscutiblemente tiene derecho. Lo que le sucedió, de los 17 a los 20 años, como prostituta, lo escribió en este libro Diario de una prepago adolescente, editado por Gustavo Nieto Roa, y publicado en el mes de noviembre de 2009. De manera especial, Ale G., concedió esta entrevista en la que asegura que lo que se cuenta en el libro es una historia real, que vivió muy angustiada y que es mentira que la prostitución sea un negocio fácil. “Gracias a Dios y a mí misma salí de esto, pero hay otras que nunca salen”.


 

¿Por qué decidió escribir su diario como prepago?
Porque así lo sentí en algún momento, era la necesidad de sacar lo que me estaba tragando sola y que a nadie le podía confesar.


¿Cuánto tiempo demoró escribiéndolo?
Tres años.


¿Por qué le envió el texto de su diario a Gustavo Nieto Roa? ¿Quién le habló de él? ¿Cómo lo contactó?
De Gustavo Nieto Roa habla mucha gente. Yo le envié el texto después que conseguí sus datos, y luego él me contactó porque le gustó la historia. Quiso conocerme porque quería saber que esto fuera real, pero no nos hemos visto más, todo ha sido por correo. De lo que he oído de él y la impresión que me ha dejado, es que es un hombre muy serio en sus negocios. Además, su experiencia en el cine y su trayectoria en los medios me indicó que era la persona adecuada para recibir el texto, y aquí está el resultado.


¿Quedó contenta con la corrección, edición y publicación de su libro Diario de una adolescente prepago?
Cuando tuve el libro en mis manos me pareció perfecto. La corrección fue muy buena. Katalina Boham le dio sentido literario a todo lo que escribí.


¿Por qué usó el seudónimo de Ale G. y no pone la cara para contar sus vivencias como adolescente prepago?
Estamos en una sociedad que juzga cualquier nimiedad y no analiza la profundidad de la vida, Además, porque no busco protagonismo. Es una historia de vida que le puede suceder a cualquiera. Acá los protagonistas famosos son otros, no yo.


En el libro usted describe a los personajes, los sitios, las calles y si el lector es juicioso, podría descubrir en la vida real al personaje o personajes de los que usted habla y con los que tuvo relaciones, ya que muchos de ellos son famosos y reconocidos a nivel nacional. ¿Lo hizo a propósito?
Nada está escrito a propósito. Es un diario mío. No hablo de nadie en específico. Aquí no se habla de nombres, sólo de situaciones. Nada ha sido con intención de nada. El editor, Gustavo Nieto Roa, cambió los nombres. Muchos sitios son reales pero todo pudo suceder en otra ciudad o también en otros lugares. Eso solamente lo sé yo y obviamente, no voy a revelar ni los nombres ni los sitios reales.


De usted, además de sus vivencias como prostituta durante tres años, prácticamente lo único que se sabe, a través del libro, es que es Cartagenera, que es bachiller de un colegio de esa ciudad, que a los 17 años viajó a Bogotá, que su mamá, una de sus abuelas y una hermana suya, murieron cuando viajaban a Bogotá a visitarla, y que usted quería entrar a la universidad a estudiar una carrera. ¿Quiere suministrar otra información u otros datos de Usted, para darlos a conocer a sus lectores?

Bueno, puedo ser de Cartagena o de cualquier otra parte. Actualmente no estoy sola, ya saben que no tengo a mi familia conmigo desde hace varios años, pero existe alguien más en mi vida. Cuando hablé con La Nona*, alguna vez, ella me dijo que ojalá mi corazón no se dañara y quiero decir que no se dañó. Soy feliz, estoy enamorada de mi vida y ahora entiendo que la única persona que conoce la intimidad de las situaciones que uno vive es uno mismo, por eso es mejor no juzgar.
(*Nombre con el que llamaban a la abuela de Andrea, una prostituta de 27 años, y quien, según presiente la autora, también fue prostituta ya que en el libro aparece cuando tenía 60 años)


Según el libro, Usted ejerció la prostitución durante tres años, de los 17 años a los 20. ¿Realmente se puede dejar la prostitución?
Hoy no tengo 20, ha pasado más tiempo y yo la dejé hace mucho. Uno nace para algo, y yo no nací para ser una prostituta.


Hasta qué punto las vivencias que usted describe en el libro vienen a ser una especie de manual o de guía para practicar sexo?
Este libro se puede tomar como el lector lo quiera. En una vida hay una balanza donde está la parte sentimental, la realización personal, la familia y Dios. Creo que el libro habla de todo eso. Habla también de sexo, creo que es el tema que más se trata, del que se habla con más claridad, y realmente soy muy específica y cruda en todo lo que digo, porque cuando se habla con claridad es mejor. Y si esto sirve como manual para practicar el sexo -ya que como prostituta se conocen muchas tácticas-, entonces me parece perfecto.

Ale G.


¿Usted nunca se sonrojó al recordar y describir algunas de las escenas de sus relaciones sexuales pagas?
¡Claro que sí! A veces, ni yo me las creo. Es que todos los días me doy cuenta que los seres humanos somos perversos y morbosos. Yo estoy segura que los lectores sentirán mil cosas cuando se envuelvan en la historia. Es lo que más me gusta.


¿Cuál es el capítulo del libro que más le gusta y por qué?
Todo el libro completo me gusta. Hay una conversación que me encanta y que todavía la recuerdo: Aparece en el tercer capítulo, en la página 40. Allí es donde se abre mi corazón por primera vez en el libro. Esa conversación muestra uno de los motivos por los cuales uno llega a ser prostituta*. Y los últimos capítulos son bien importantes en mi vida, porque me doy cuenta que uno no es dueño de nada, que no todo se consigue y que las cosas no siempre están de nuestro lado.
El capítulo 14 es perfecto para todas las mujeres. Me gusta porque en la calle soy una dama pero como toda mujer sigo siendo puta en la cama. Todas las mujeres tienen curiosidad por saber qué es lo que hace una puta en la cama. Yo digo que hace lo mismo que cualquier mujer, ya que en el sexo no hay límites sí las dos personas están a gusto.

(Apartes de la conversación entre Luna, protagonista del libro, y La Nona, una vieja matrona, que fue prostituta, del tercer capítulo, página 40: “Mi familia no sabe que yo hago esto para poderles mandar dinero y me siento muy culpable, siento un dolor muy intenso...- dice Luna. Tranquila mija, responde La Nona, quien agrega: en la vida hay que hacer cosas que a veces no nos gustan, unas peores que otras, unas son aceptadas y otras no. Pero no se arrepienta por nada, que usted todo esto lo hace por amor, amor a su familia, amor a su vida, a lo que usted quiere hacer más adelante. Cada quien tiene sus razones y nadie la puede juzgar por eso. Usted limítese a ser usted. Esto es un trabajo y aquí adentro usted se llama Luna y allá afuera usted es Yulieth. Y Yulieth es muy buena y ama a los que la rodean y por ellos es capaz de hacer cualquier cosa; fíjese, hasta esto. Así es mija, que en este negocio la frente siempre en alto, aunque el alma pida auxilio y se quiera morir de un infarto delante de un cliente. Así como algunas hacen esto por placer o por darse uno que otro lujo, hay algunas que vienen con casos realmente penosos y complicados...” ).


 

¿Cuál de las vivencias o experiencias como prepago quisiera que nadie en el mundo las volviera a vivir?
Ninguna. La prostitución no es para todos, es algo bien complejo de enfrentar. Se vive con una incertidumbre todos los días, un afán y una ambición. En mí siempre existió un temor grande, era un no sé qué en mi corazón, y hasta que decidí retirarme me tranquilicé.


Con mucho respeto, pero de acuerdo con algunas escenas y capítulos de su diario, alguien podría pensar que usted es una mujer vacía, sin pudor, vulgar, utilitarista y que realmente disfruta de ser una prostituta. ¿Qué le diría a esa persona?
Todos alguna vez perdemos el pudor, somos vulgares y utilitaristas, y el que no lo ha sido alguna vez en su vida, antes de tirar la primera piedra que reflexione. Por naturaleza somos manipuladores, ponemos situaciones a nuestro favor y nos aprovechamos de otras, en cualquier aspecto de nuestra vida. Alguna vez, como lo dije en el libro, mi meta fue llegar a ser la mejor prostituta, por supuesto que si, fue el papel protagónico que quise aceptar en algún momento de mi vida. Ya eso no es así. Uno decide si equivocarse o no volver a hacerlo.


¿Qué tanto hay de fantasía y de realidad en el libro? En tan sólo tres años, todo eso le puede ocurrir a una joven sin familia, sin contactos, ni dinero, ni influencias, y con tan un sólo título de bachiller?
Por supuesto que sí, eso y mucho más le puede pasar a una persona en un abrir y cerrar de ojos. Ese mundo es el más propicio para generar fácilmente todo tipo de situaciones y conocer a alguien trae más cosas y más contactos y situaciones. Eso es una cadena y por lo del dinero, no hay problema porque ese se consigue “putiando”.


¿Qué tanto influye esa vida de sexo, alcohol, drogas, angustias y aventuras en la parte física y en el alma de una mujer? ¿Actualmente está tan atractiva físicamente como se describe en el libro cuando empezó a ejercer la prostitución? ¿Cómo está su alma y su conciencia hoy?
Influye muchísimo. En la parte física influye dependiendo de los años. Yo apenas estuve un corto tiempo. Cuando pasa mucho tiempo el cuerpo se cansa, y obviamente no es lo mismo. En el alma pasan muchas cosas. El alma es la que menos pasa desapercibida de todo, creo que es la que más sufre. Por mi parte, ahora mismo me encuentro muy bien; la etapa de perdón y recuperación ya pasó hace mucho tiempo, y digo de perdón porque en algún momento hablo como si me estuviera dando látigo inconscientemente. Uno tiene que superar muchas cosas y eso se hace aprendiendo a liberarse del oficio y perdonándose a sí mismo.


¿Le aconsejaría a una joven de 17 años que solucione sus problemas económicos ejerciendo la prostitución?
Yo hablo por mí y gracias a esta experiencia soy mejor mujer. Si alguien está decidiendo eso ahora ojalá lo tenga muy bien pensado porque es mentira que es un negocio fácil. En la prostitución se llora más que en cualquier otro oficio. Gracias a Dios y a mí misma yo salí de esto, pero hay otras que nunca salen. Esto absorbe.


¿Qué es la prostitución para usted?
La prostitución es todo lo que dice en el libro y que ya no hago.


¿Qué es el amor?
El sentimiento más sublime y puro que podemos sentir los seres humanos.


Cuándo una prostituta se enamora de un cliente, ¿qué pasa?
Nada, según mi experiencia y mi parecer, las prostitutas no se enamoran de los clientes, y a mí eso no me sucedió. Lo de Diego fue un capricho que yo creí amor. Lo que pasa es que uno teme que el cliente lo vea como un objeto sexual y siempre hay entonces inseguridad de parte de la prostituta, porque las putas no son bien vistas en la sociedad porque no merecen ser amadas. Y los hombres son machistas y algún día se lo harán ver a la puta amada. Y si alguna se enamoró y vivieron felices por siempre, creo que en el fondo debe quedar ese sin sabor de cómo ocurrieron las cosas.


¿Ahora, Usted es una mujer feliz? ¿Puede dormir tranquila?
Duermo feliz, y estoy tan tranquila porque compruebo que he crecido espiritualmente y sentimentalmente también. Duermo tranquila hace mucho tiempo.


¿Qué tipo de personas, especialmente, le gustaría que leyeran su libro?
Todos, pero en especial las personas de mente rígida. Porque hay situaciones, circunstancias que no conocemos y que no podemos juzgar. Estoy segura que muchos hablaran mil cosas del libro pero todos lo van a querer leer y lo harán.


¿Qué gran lección le dejaron las experiencias que narra en el libro?
Demasiadas. Gracias a ese oficio comencé a conocer a los hombres, la vida, las mujeres, el sexo. Me di cuenta que lo que más hay y existe a nuestro alrededor es morbosidad, explotación del más fuerte hacia débil, mentira, engaño. Es muy triste ver que la sociedad esta llena de todo eso.

Ale G.


¿qué tiene de especial el Diario de una prepago adolescente y por lo cual usted recomienda que lo lean?


Tiene de especial que se puede considerar un libro de denuncia, una obra literaria, un libro porno, una historia de juventud, un cuestionamiento a Dios, un manual de sexo o de pronto, una historia totalmente ficticia para que nos distraigamos todos. Es un libro muy completo, un libro que revela cosas bien interesantes. Hasta yo me estoy leyendo el libro una vez más.

 

 

 


 

 

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