Lapislázuli Periódico - Cuando lo sueñes, se hará realidad



 

Una larga Noche

Por: Jonatan Marin

 

 

UNA LARGA NOCHE  

1º PARTE

  él estaba en la bañadera, sintió un poco de frio ya que el agua había comenzado a enfriarse, tomó la toalla, se secó el pelo, desempañó el espejo, pensó en afeitarse pero no lo hizo. De repente se dio cuenta de lo que había cambiado en ese tiempo, estaba con barba, pelo largo, lleno de granos y con la piel pegada a los huesos como si no hubiera comido durante semanas.

Se sentía muy diferente de las demás personas a su alrededor, todos morían por hacer algo distinto de su vida, por ejemplo su amigo Hernán quería recorrer el mundo sin un solo peso, caminar por las rutas pidiéndole a la gente que pasara que lo llevara a algún lugar, cualquiera, sin importar el tiempo que tendría que estar caminando, soportar el sol, la lluvia, viento, calor, frío, heladas, cualquier tipo de clima al que estuviese expuesto, nunca haría semejante esfuerzo para ver una montaña o una playa.

Por su parte estaba contento con su vida, se levantaba a media mañana, desayunaba e iba al trabajo, siempre por el mismo camino: llegaba hasta la avenida Pintos y doblaba dos cuadras a la izquierda, pasaba el puesto de diarios, la señora que baldeaba la vereda todos los días a la misma hora y saludaba al guardia del edificio; estaba cinco horas en la computadora y en el teléfono hablando con clientes, volvía a su casa se preparaba algo para comer y se sentaba a ver tele hasta que le diera sueño.

Una mañana se cruzó con su vecina, de la cual hacia años estaba enamorado, aunque en realidad ni siquiera sabía su nombre porque nunca se había animado a hablarle .Cada vez que se levantaba se decía a si mismo – ¡hoy es el día!-  pero al verla, sus músculos se paralizaban, sentía como la sangre llegaba a su cabeza de manera tal que la cara quedaba de un color rojizo a morado, los nervios lo dominaban y por mas que quisiera no podía abrir la boca. Ella estaba un poco sudada y llevaba una caja que tenía aspecto de pesado; entraron prácticamente a la vez al ascensor, saludó y dijo: -odio las mudanzas, cuando pensás que terminas te acordás de algo que te falta y se hace interminable- . él la miró y solo movió la cabeza. Al darse cuenta de la gravedad de la situación, se repetía a si mismo-soy un idiota  todos estos años viviendo a dos metros de su puerta y nunca una palabra, un intento, ¡nada!-; ahora ella se mudaba y no la volvería a ver, tenía que hablarle, esa era su última oportunidad; sus manos traspiraban y su cara ya estaba pasando por el tercer color, desde rosado hasta púrpura; al llegar a planta baja peleando con sus nervios para no pronunciar algo estúpido, prácticamente gritando dijo: -¿quiere que le ayude?-        -Ay, no sabe lo que le agradezco!-
- Por favor señora, no es nada- ya con tono mas seguro.
-- ¿Señora? Hace cuatro años que somos vecinos y no sabe que no soy casada
--Le pido disculpas no fue mi intención…
--¿Me acompaña hasta el coche?
-- Claro, pase.
Pasaron por el hall del edificio, ella abrió la puerta y le señaló el auto adonde dejarían la caja.

…………………………………………………

No podía ver sus ojos, estaban vendados, manos y pies atados, con un gran dolor de cabeza gritaba:-¿en dónde estoy? ¿Quién me trajo aquí?- Solo risas respondían a sus constantes preguntas; pasos, peleas, gritos, teléfonos que sonaban, sintió en un transcurso de dieciséis horas. Lo único que recordaba era haber dejado una caja muy pesada en un baúl de un auto. Pidió agua y comida pero solo lo inyectaron.

Una voz muy sensual lo despierta, le da un poco de comida, agua y le pasa un paño de agua fría por la cara. El suplicó:- ¡por favor, déjenme ir, yo no tengo nada que le pueda servir!-.

Ya parecía estar solo en el lugar; no se escuchaban voces, ni teléfonos, solo el sonido de una gotera cerca suyo; no entendía por qué a él, si no tenía dinero, en la ciudad no había ningún familiar ni mucho menos que tuviera plata como para pagar un rescate; en su mente solo existían dos preguntas: ¿Quién? Y ¿Por qué?. Recordó a la mujer que había ayudado y pensó, si ella estaba en el momento en que él fue atacado, a ella también la tendrían que haber atrapado, a menos que haya logrado escapar y avisado a la policía; entonces tendría esperanza de ser rescatado, pero si no era así, si ella era parte del secuestro y a la mujer que él había amado durante años era una delincuente. ¡Si! estaba convencido ella era la culpable de todo, lo había estado vigilando durante mucho tiempo, pero él nunca se daría cuenta ya que cada vez que la veía, el corazón le quería salir del cuerpo. Ahora en su mente solo había odio y rencor hacia la muchacha del departamento de al lado.
La puerta se abrió, dos hombres entraron a la habitación, uno de ellos se acerca, pone una mano en su hombro y sin pensarlo lo hizo. Sintió como el frío del metal penetraba en su piel, sus ojos se fueron cerrando hasta el final.

 

2º PARTE

Ya llevaba horas despierta, estaba agotada, los hombres de la mudanza ya se habían ido, solo faltaba una caja en donde quedaba algo de vaguilla y unos cuadros antiguos. Sentía nostalgia de dejar el departamento pero tenía que hacerlo si quería vivir tranquila; en los últimos meses había recibido cartas, llamadas, de su ex novio; El intento volver con ella como si nada hubiera pasado, como si los tres años en prisión por maltrato nunca hubieran existido.

Se cruzó con su vecino en el pasillo, siempre pensó que era una persona muy rara, no hablaba con nadie, nunca tenía visitas y ni siquiera el encargado del edificio sabía su nombre. Bajaron juntos por el ascensor, intentó iniciar una conversación pero él no respondió; se sentía un poco incómoda por la situación; él parecía muy nervioso  y su cabeza estaba agachada como si en el piso hubiera algo interesante. Como agitado dijo: - ¿quiere que le ayude?- ella aceptó y lo guió hasta su auto.

Detrás  de una camioneta negra aparecieron dos hombres, uno de ellos tenía un barrote, fue directamente hacia él, le dio un golpe en la nuca y lo arrastró hasta la camioneta; intentó correr pero un pañuelo tapó su nariz, sus párpados se hicieron muy pesados y ya no tenía fuerza.

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Se despertó y sintió sus manos atadas a una silla, estaba amordazada. Una luz le daba en la cara lo que la obligaba a entrecerrar los ojos; a lo lejos veía una figura parecía una persona, pero no estaba segura. Era un galpón muy oscuro, excepto en el rincón donde ella se encontraba, era la única luz del lugar.

Una puerta se abrió, tres personas entraron; una de ellas era una mujer, no alcanzó a ver sus caras, discutían fuertemente, parece que algo andaba mal; unos gritos interrumpieron la discusión, eran de la persona que estaba del otro lado del galpón, se rieron de él y se marcharon.

El tiempo pasaba y nada  ocurría; luego de varias horas de estar sentada empezó a sentir calambres en sus piernas, pero nada podía hacer. La mujer entró nuevamente y ahora con la vista ya acostumbrada, pudo verla claramente; era una mujer muy atractiva, estaba vestida con un uniforme que parecía ser de alguna empresa, despertó al joven atado; pudo ver que era su vecino quien estaba del otro lado; la mujer le dio agua y comida que ella deseaba ya que hacia mas de veinte horas que no comía nada; el hombre gritaba desesperado…..  que lo dejen ir ya, que no tenía dinero para un rescate, pero fue en vano. La joven salía del galpón sin decir una palabra.

Dos hombres entraron. Pudo distinguirlo -¡si, era él!- su ex novio, acompañado de un gigantesco musculoso; tenía en la mano un cuchillo. Fue directo, levantó la mano y le atravesó el abdomen; la sangre saltaba para todos lados, la musculosa del corpulento hombre había dejado de ser blanca para pasar a ser de un color rojo intenso; horrorizada cerró los ojos y perdió el conocimiento.

Al volver en si vio a su ex novio sentado al lado –Sabías que me extrañarías- dijo acariciándole la cara –ya él no esta mas, tendrás todo el tiempo para mi- le sacó el pañuelo de la boca e intentó besarla. -Nunca mas volvería a pasar tiempo con vos, te ¡odio!- le soltó las manos y la agarró del cuello, y en un tono amenazante, casi obligándola le dijo:- Vos me amas a mí y a nadie más! ¿entendiste?-
-Yo no amo a nadie, en un tiempo te quise, pero nunca volvería a estar con un persona  como vos-

Su corazón latía muy fuerte, los nervios dominaban su cuerpo, el miedo a saber que sería de su suerte la trastornaba. Solo cerró los ojos y gritó.

 

3º PARTE

Después de largo tiempo de estar encerrado en ese infierno, de pasar semanas siendo castigado, de escuchar como violaban a sus compañeros de pabellón y pidiendo por no ser el próximo. Se abrieron las rejas, todo a pasado, recomenzaría su vida. La buscaría, le demostraría su amor y todo quedaría en el pasado; haría todo como él lo había planeado, tener una familia, hijos, un trabajo decente, un buen salario, una cuenta bancaria, vacaciones, construir una casa, tarjetas de crédito, un auto; sería el hombre mas feliz de la tierra. Pero ¿Cómo haría para encontrarla? Caminando por la avenida central se acordó de un amigo que trabajaba en la compañía de teléfono; si se metía en la base de datos de la empresa fácilmente la encontraría, y tal cual lo planeó

Todo tenía que salir perfecto; la esperaría en la puerta con un auto alquilado, un chofer y un ramo de rosas amarillas que eran sus preferidas, el problema era de dónde sacaría la plata. Ansioso por el gran día decidió robar por ultima vez, a una señora de mayor edad que salía del banco; consiguió mucho mas de lo que buscaba, entonces se compró ropa, alquiló un auto, contrató un chofer quien era bastante torpe , reservó las rosas y sacó turno en el restaurante que se habían conocido.

Ya estaban en lugar, solo faltaba que ella saliera para darle la gran sorpresa. Durante el tiempo transcurrido en la espera charló con el sujeto que lo acompañaba, para lo único que servía era para manejar un coche, se trababa al hablar, usaba los dedos para contar, se olvidaba todo con mucha rapidez, lo habían despedido de tres trabajos en dos semanas y lo peor es que no tenía mucha suerte con su vida, la mujer lo había dejado por su primo  y estaba a cargo de sus dos hijos. Bueno, la espera se había terminado, la puerta del edificio se abrió, ella apareció pero no estaba sola. Un hombre salía con una caja a su lado, veía la cara de felicidad del hombre y eso lo hizo pensar muchas cosas en un segundo; su mujer amada había reconstruido su vida, estaba feliz con otra persona que no era él, sin dudarlo y lleno de ira, agarró el traba volantes y fue corriendo para golpearlo por atrás. El chofer, sin entender la situación, corrió tras de él; cuando llegó, había a un hombre en el suelo y a unos metros tenía a una mujer de la cabeza; no sabía qué hacer y solo se quedó parado.

Todo fue tan rápido que todavía él no entendía la situación. Amenazó al chofer, si hablaba también caería; preocupado por su familia lo acompañó en su locura. Iban en la limosina  sin rumbo, el clima se volvía cada vez mas tenso, no podía estar para siempre dando vueltas, tenía que llevarlos algún lugar y lo único que se le ocurrió fue llevarlos a un viejo galpón de la ciudad que estaba abandonado.
Ya lo tenía todo decidido, mataría al hombre, ella estaría dolida un tiempo pero después podría volver a amarlo. No hay nada que el tiempo no borre, él estaba convencido de eso pero habría un problema, él podía ser un delincuente pero nunca había matado a nadie y la verdad era que no se animaba a hacerlo.

Para ese momento el chofer estaba llamando escondido a su prima, una joven abogada quien fue al galpón en el momento. Cuando llegó, entró sin recordar lo que le había dicho su primo, que no entrara …. que podría ser un desastre  y así fue como pasó. Entró y fue una discusión: la abogada quería llamar a la policía; el chofer solo quería terminar con todo y él sentía que las cosas se le iban de las manos. Llegaron al acuerdo que los dejarían ir pero solo cuando no quedara ninguna evidencia de que ellos estaban involucrados, necesitaban una buena coartada.

Los primos fueron a comprar comida para los próximos días pero él estaba decidido que no iba a haber mas días, entonces llamó a un amigo de la infancia que sabía que estaba prófugo de la justicia desde ya hace un tiempo, por robo, asesinato y violación; este hombre le debía unos favores y como no tenía nada que perder, en menos de media hora estaba en el galpón y sin desperdiciar tiempo se acercó al sujeto atado y la musculosa dejó de ser blanca para pasar a ser un rojo intenso.

-¡Ahora si! Solo nosotros para amarnos y respetarnos toda la vida- se acercó y la despertó, ella le dijo que lo odiaba y nunca lo amaría, alzó el cuchillo con la mano derecha y lo dirigió directo sobre la cara…

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Prácticamente saltó de la cama con un grito, abrió los ojos, estaba sudada, fue al baño, se lavó los dientes y se alistó para un largo día; esperaba los hombres de la mudanza que estarían por llegar. Casi terminando solo queda una última caja, se cruzó con su vecino en el pasillo, saludó pero no hubo respuesta, llegando a planta baja él preguntó: -¿quiere que le ayude?-
-Ay, no sabe lo que le agradezco!
- Por favor señora, no es nada-
Ella lo miro y sintió que ya había pasado por esa situación, a él le ocurrió lo mismo; solo por una milésima de segundo se detuvieron y después continuaron caminando.

 


 

 

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