Publicado: 06/04/2018

#Reseña SAL de William Vega: sobre la búsqueda de una forma para el pasado

Por: Susana Rojas (Colombia).

Sal es la segunda película dirigida por William Vega después de La Sirga y, al igual que ésta, es producida por Oscar Ruiz Navia. Las dos películas narran la historia de un personaje que parte hacia lugares desconocidos donde espera reconstruir su vida, ya sea por decisión propia, como en el caso de Heraldo, o huyendo, como en el de Alicia de La Sirga. Ambos son huérfanos que buscan un hogar, o aquello que les dé un lugar en el mundo.

Heraldo es un joven que conduce una moto que heredó de su padre y se dirige hacia el lugar en donde cree que encontrará su historia. Debido a un accidente, queda atrapado en medio del desierto y ese momento de interrupción, que aparece como una adversidad, se convierte en la experiencia decisiva.

Luego del accidente es auxiliado por una pareja que habita cerca, Salomón y Magdalena, mientras se recupera y encuentra cómo seguir. Este mundo al que Heraldo ha llegado está construido por una atmósfera de hostilidad. Esto se percibe a través del calor abrazador que mantiene a los personajes cubiertos y sudorosos, el rancho precario hecho de latas oxidadas, las prendas sucias y en desuso, y la comida escasa.

Heraldo va perdiendo su ansiedad inicial a medida que pasan los días. La sal surte efecto mientras él se integra al lugar: acompaña a Magdalena a cazar y aprende cuáles son los cactus que puede comer y que le gustan, conversa con Salomón y cenan los tres. Así, él se va recuperando y menciona brevemente las razones por las que busca la historia de su padre: lo admira aunque tiene pocos recuerdos suyos, no conoce el lugar donde vivió ni las causas de su muerte. A ciencia cierta, él no sabe con precisión qué está buscando, pero entendemos que al encontrarlo llenará un vacío de su historia o sentirá que pertenece a algún lugar o que es reconocido por alguien…
Los personajes de William Vega llegan a sitios recónditos, atípicos y principalmente indeterminados que, aunque se infiere que hacen parte del territorio colombiano, podrían ubicarse en cualquier lugar del mundo apartado de un centro urbano. Los habitantes de este lejano lugar se han exiliado de una realidad violenta y de sus agentes armados, que no dejan de amenazarlos, para crear un sistema propio, al que Heraldo y Alicia llegan y se integran. Es probable que con esta manera de configurar los espacios, sin nombres ni ubicaciones específicas, se pretenda que el proceso de identificación entre el protagonista, su empresa y el lugar no interpele únicamente a un espectador colombiano, ni se asuma el lugar inhóspito, sus dinámicas o sus historias de violencia como el tema principal de la película.

 

Sal puede tratarse de la búsqueda del pasado, de las raíces y, por lo tanto, de uno mismo. ¿Se puede encontrar el pasado no vivido? Si es posible ¿qué forma tendría?, ¿tendría la forma de un relato o una experiencia?, ¿se materializaría en personas o lugares? En este desierto la sal que ha dejado el mar que lo cubría hace siglos marca las leyes de un sistema de vida. Salomón trabaja extrayendo la sal de las minas y la utiliza como moneda, intercambiándola por energía para su rancho. Magdalena usa la sal como medicina para las heridas de Heraldo. Para ella y Salomón la sal ha curado los errores de su pasado, ha sido su salvación.

La sal puede representar el vínculo entre la tierra árida y solitaria con su pasado de vida bajo el mar, similar al vínculo que Heraldo desea establecer. Quizá por esto la pareja sumerge a Heraldo en agua con sal y le hablan constantemente de sus poderes sanadores: para que él cure también su alma.

Sal es un ejercicio juicioso y consciente de un director que parece hacerse preguntas que surgen en un país donde se habla de reconstrucción de memoria histórica del conflicto y aun así, por la manera en la que se plantean las preguntas, estas apelan a muchos espectadores distintos, siempre y cuando se pase de un nivel de apreciación superficial y pasivo. Lastimosamente la reflexión de William Vega no es muy clara. Los actores no realizan actuaciones convincentes que permitan percibir las experiencias internas de los personajes. Por eso sigue siendo un ejercicio cinematográfico valioso pero en proceso de ser consolidado.




AUTOR

Susana Rojas      

Autor

Título: Sal
Director: William Vega
Productor: Óscar Ruiz Navia
Productores Ejecutivos: Óscar Ruiz Navia, Andrea Estrada, William Vega
En coproducción con: Cine Sud Promotion (Francia)
En asocio con: Dago García Producciones, Caracol Cine, Universidad Autónoma de Occidente, HD Cinema Colombia.
Con el apoyo de: Proimagenes Colombia, Torino Film Lab, Cinefondation, Programa Ibermedia, Dramax, Amigos del Cine, Laboratorios Black Velvet.
Distribuye: Cine Colombia
Formato: 4K – DCP 2K –  Color
Duración: 72 min.
Estreno: Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias – FICCI – 2018
Estímulos en producción: Residencia de la Cinefondation del Festival de Cine de Cannes (2013), Taller Script & Pitch del Torino Film Lab (2013), Premio Internacional ARTE (Torino Film Lab 2013), Ibermedia Desarrollo (2013), Programa FrameWork del Torino Films Lab (2014), Estimulo en Producción del FDC (2016).
Sinopsis
Heraldo emprende un viaje en busca de su desaparecido padre. Recorre una solitaria carretera en medio de un agreste desierto abordo de su vieja motocicleta. En un instante se le escapa la vida por un abismo. Salomón y Magdalena, una pareja de ermitaños que vive escondida entre la tierra árida, lo alimentan con cactus del desierto y sanan sus heridas con sal. Ahora con su cuerpo y su motocicleta golpeados él está atrapado. Sólo calmando su tormento interno Heraldo podrá regresar al camino.



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